Autor: Charles Gibson
"No hay nada que sea permanente:
El sol y la luna salen y después se ponen,
al día claro y transparente le sucede la noche sombría y opaca.
Todo cambia, de hora en hora."Kalou Rinpoché
Yo puedo decir que me siento afortunado de haber nacido en México y no tanto por su riqueza, belleza y su gente, sino por el caos colectivo que vivimos todos los Mexicanos. Este gran desorden divino que vivo día a día, me lleva a buscar nuevas alternativas para superar lo imposible. Uno de esos imposibles fue buscar un lugar en este país como pequeño productor de enegría eólica y la verdad es terriblemente desalentador gracias a la poca compresión de parte de nuestras autoridades para fomentar esta energía renovable y de la urgencia que vive México.
Nuestra economía al igual que el resto de la humanidad, en los últimos 100 años ha utilizado el petróleo como la base primordial en su desarrollo económico, sin prestar mucha atención a cuánto nos puede durar este recurso. Esta adicción al "oro negro" ha limitado seriamente las opciones que la humanidad tiene para generar energía con otros recursos y sobre todo nos ha vuelto complacientes e ignorantes a nuevas tecnologías. Los buenos consejos de buscar alternativas al petróleo han sido ignorados o interpretados al revés.
La ilusión de miles de millones de reservas de barriles de petróleo que han creado los países productores de petróleo agrupados bajo las siglas OPEP dirige al ser humano a una crisis sin precedente. La sociedad teme a los cambios abruptos y sobre todo nuestros líderes, que buscan mantener las estructuras económicas y políticas bajo cualquier costo. En el caso de México la ilusión es la misma, petróleo para varias generaciones, pero con un pequeño problema. Son modelos los que predicen que el "oro negro" esta en esas aguas profundas, ¿y qué va pasar si no se encuentra los millones y millones de barriles de petróleo que se suponen que están ahí?.
Hay que tomar en cuenta que los dos últimos mega pozos de petróleo (pozos petroleros que producen más de un millón de barriles diarios), fueron descubiertos ambos en Kashagan en 1980 y 2000 respectivamente. Y ahora como por arte de magia, vamos a encontrar pozos petroleros similares o parecidos a Cantarel en la puerta de nuestra casa. Por cada seis barriles de petróleo que se consumen en el mundo, solo uno es de nuevo yacimiento. La verdad, deberíamos correr a todos los geólogos y geofísicos y substituirlos por economistas ya que a ellos se les da muy bien eso de encontrar petróleo.
Lo que no escucho de ningún líder político en nuestro país, es la raíz de nuestro problema, "Nuestra Adicción al oro negro". Pues claro, ¿quién quiere hablar de adicción a sabiendas de las medidas que uno tiene que tomar para curarla?
¿Cuáles son algunos de los síntomas causados por nuestra adicción al "oro negro"?
- El 85% de la generación eléctrica proviene de hidrocarburos
- Finanzas publicas petrolizadas hasta un 40%
- Alto nivel de dependencia en petróleo barato para producción y distribución de alimentos
- Sistemas de transporte colectivos ineficientes
- Calentamiento regional y global
- Ignorancia y negación a nuestra condición actual
- México se encuentra sumamente rezagado en eficiencia energética
- Contaminación del medio ambiente
- Mega ciudades obsoletas
Nuestra bonanza impulsada por energía barata se acabó y ahora empieza una nueva etapa de retos y grandes cambios. Las soluciones no son sencillas y los milagros escasean. Debemos buscar ¡ya! las soluciones para enfrentar nuestra adicción y estas son algunas alternativas:
- Un acercamiento holístico de prácticas sustentables
- Reducir nuestra demanda energética volviéndonos más eficientes
- Implementar a gran escala energías alternativas (Solar, Viento, Geotermal y Biomasas)
- Diseño urbanístico Ecológico: Edificios inteligentes, Conservación del agua, Áreas de trabajo cerca de áreas de vivienda, Trenes ligeros, Impulsar los centros de las ciudades, fomentar el uso de la bicicleta y áreas peatonales
- Formación de Capital humano
- Educación
- Consumir productos locales del área donde vivimos
- Fomentar migración a pequeñas ciudades auto sustentables
- Vidas sencillas con más contacto con la naturaleza
- Promover el uso de automóviles híbridos y eléctricos
No pretendo resolver los problemas de nuestro país con unas cuantas palabras, pero sí sembrar una semilla con el fin de empezar a conectar los puntos, dándonos cuenta de que si no actuamos ¡ya!, nuestras vidas van a ser impactadas violentamente.



