Historia de la lombricultura orgánica en la hacienda La Hammonia, en Matagalpa, Nicaragua

Regresar al índice de artículos en desarrollo sustentable.

Autora: Mausi Kuhl, mausi@selvanegra.com.ni

En 1993, UNICAFE, organización para ayuda al cultivo del café, ofreció a los caficultores la posibilidad de comprar lombrices rojas o californianas, cuyo nombre científico es Eisenia Foetida. La hacienda de café La Hammonia, localizada en el departamento de Matagalpa, compró en esa instancia 50 lombrices, las cuales eran para transformar la pulpa del café en abono orgánico.

Como la cantidad era tan poca, nuestro propósito inicial fue aumentar su número, estas se colocaron en una cajillas de transporte de huevos de gallina, y se les alimentó con pulpa, pero ésta era tan ácida que las pobres lombrices salieron huyendo. Ante este dilema iniciamos la alimentación de las mismas con estiércol del ganado. Esto funcionó de maravilla. Continuamos con la multiplicación de nuestras lombricitas alimentándolas con estiércol.

Al cabo de varios meses, ya había más lombrices, decidimos hacer un canal en la tierra y dejarlas ahí dentro, este se colocó a la orilla del establo para tener acceso fácil a su alimento. Conforme pasaron varios años ya teníamos 4 de estos canales y aumentado considerablemente el número de lombrices.

Se construyó una instalación más permanente, en base a lo que aprendimos en visitas a otros sitios donde también laboraban con lombrices, por ejemplo: en Los Pipitos en Estelí. Se construyó un canal de concreto semienterrado con techo, éste se dividió en cuatro tantos, uno para almacenamiento del estiércol y los otros para el proceso de elaboración de abono orgánico.

Una cosa muy importante que aprendimos en nuestras visitas de planificación de la construcción de nuestra lombricultura fue el uso del lixiviado. Este lo recogemos con un tubo de PVC perforado al fondo del canal, va con pendiente hacia el tope, donde se recoge en un barril enterrado bajo el piso. Una vez lleno se saca con un balde, como si fuera agua de un pozo, y se traslada a tanques para ser llevado al laboratorio y usado como abono foliar.

En el año 2000 decidimos volver a probar con la pulpa, para estos momentos ya teníamos bastantes lombrices y pudimos experimentar sin riesgo a quedarnos sin material.

En vista que el problema principal en la pulpa es la acidez, buscamos diferentes métodos para reducirla, un material que nos dio excelente resultado fue utilizar ceniza. Esta se le colocó en diferentes sitios del depósito de pulpa y dio resultados positivos. Ahora la lombriz aceptaba la pulpa como alimento.

Logrado esto, su multiplicación iba en aumento, ya teníamos un alimento mas completo. Para el 2001 se construyó un edificio al que llamamos "el Palacio de las Lombrices"?, por ser demasiado elegante para este uso. Es una bodega de 11 metros de ancho por más de 25 metros de largo. Se construyó al principio un canal también semienterrado, de 1.20 mts., de ancho y 1.20 mts. de alto con unos 80 centímetros de profundidad. Al fondo del canal se colocó un tubo de PVC perforado para recoger el lixiviado de las lombrices, con una pendiente hacia ese fondo. Este canal lleno de pulpa de café tomó 18 meses en transformarse en abono. Cada semana se echa 100 carretilladas (de 5 galones) de pulpa.

El siguiente año, 2002, se construyeron dos canales mas, ya que la multiplicación de lombrices fue asombrosa. Al mismo tiempo que se aumentaban las lombrices, su periodo de cosechar cada canal se acortaba.

La metodología de alimento es la siguiente: Las lombrices se alimentan semanalmente, nosotros les ponemos alrededor de 100 carretillas de pulpa semanal. Estas lombrices no son como las de jardín, las de jardín son rastreras o sea caminan de forma horizontal, las lombrices rojas caminan verticalmente. Se van alimentando conforme van subiendo y sus excretas van quedando al fondo del canal. Ellas no van hacia abajo, porque ahí están sus excrementos. Los subsiguientes canales se iban transformando más rápidamente por el aumento de lombrices.

A las lombrices les gusta la humedad y la oscuridad, es por ello que se mojan dos veces al día y su lixiviado se recoge en tubos de PVC que lleva este líquido hasta el final del canal al barril enterrado en el suelo.

Hay diferentes versiones sobre las lombrices, pero nuestra experiencia nos ha enseñado que viven alrededor de 4 años, adquieren madurez sexual al mes de nacer, son bisexuales y ponen de 2 a 20 huevos semanales, dependiendo de sus condiciones optimas para vivir.

Para cosechar las lombrices, se espera a que el canal esté lleno de material transformado en abono orgánico. Con un tenedor tipo pala se sacan las lombrices y se colocan en el siguiente canal. Luego se les alimenta 2 veces mas por un par de semanas, pero en poca cantidad, esto es para lograr los huevos que no hayan nacido todavía.

Para el año 2006 terminamos la construcción de los canales, tenemos 7 en total. También ya hemos logrado que en 4 meses esté transformado cada canal en abono orgánico. Nuestra meta es que cada canal este listo en 1 mes y en 2 semanas, y lograr sus huevos o quizás aprender un sistema de sacar los huevos a otro sitio.

Una vez que sacamos el material del canal, este se lleva a un invernadero para secarlo. Ya que una de las actividades que se hace es mojar los alimentos de las lombrices. Una vez seco se cuela en zarandas y se almacena para usarlo de abono en los cafetales. Se usa entre media a una libra por cafeto. Del lixiviado se obtienen alrededor de 1,500 litros diarios, los cuales se mezclan con agua y se utilizan para abonos foliares a lo largo de la finca.

Para el 2006, conforme estimados elaborados por la ingeniera Carmen Soto, ya existían alrededor de 150 millones de lombrices en este proyecto en La Hammonia, lo cual es increíble, sabiendo que comenzamos solamente con 50 lombrices originales.

Recomendamos:

Creative Commons License Todos los contenidos de Vinculando.org pueden ser accesados aceptando una licencia de Creative Commons.