En diez años de aplicación de políticas neoliberales fue posible consolidar el mito de que la reducción del papel del Estado en Brasil llevaría tanto al crecimiento económico sustentado como a la expansión del nivel de empleo. Eso no ocurrió, sino todo lo contrario. Justamente después de cinco décadas de amplia manifestación de un patrón de intervención del Estado favorable al crecimiento económico y al empleo, se observó que a partir de 1990, la adopción de un nuevo modelo económico resultó poco positivo para la economía y para el trabajo en Brasil. El desempleo alcanzó volúmenes sin paralelo histórico nacional, así como el rendimiento del trabajo alcanzó una de las más bajas participaciones en la renta nacional. Al mismo tiempo, el nuevo modelo económico terminó por no recolocar la economía nacional en el curso del desarrollo sustentado, llevando al país a registrar la peor década en cuanto a la variación del producto Interno Bruto de todo el siglo XX.



Todos los contenidos de Vinculando.org pueden ser accesados aceptando una