Recientemente tuve la oportunidad de participar en una investigación que me llevó a conocer al Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl A.C., y a las personas que ahí trabajan. La experiencia fue sumamente rica y estimulante al ser testigo del trabajo solidario que este centro realiza.
La sede de Centéotl se encuentra en Zimatlán de Alvarez, Oaxaca, a unos treinta y cinco minutos de la capital del estado. Esta organización de desarrollo comunitario lleva a cabo proyectos relacionados con la producción e industrialización de amaranto, la captación y uso del agua, cultivo de peces, promoción de cunigallineros, establecimiento de viveros con fines de reforestación, agricultura intensiva, producción de juguetes de madera, creación de condiciones para el empleo juvenil y acciones de educación formal e informal, entre otros. Pronto iniciará un proyecto de comunicación a partir del establecimiento de una radiodifusora comunitaria.
Centéotl inició en 2001 un programa denominado Bancomunidad. Se trata de un sistema de micro créditos para mujeres pobres que opera por niveles de financiamiento según capacidades de ahorro y pago. Mujeres de muy modestos recursos pueden así tener acceso a créditos que la banca privada no proporciona. El programa sigue la metodología paradigmática del Grameen Bank de Bangladesh[2]. Parte de esa metodología se ve reflejada en los principios Básicos de Bancomunidad y que han sido adaptados a la cultura indígena local.
La selección realizada por el jurado del Premio Nobel de la Paz ha sido ampliamente discutida y cuestionada por diversos sectores. Algunos consideran que hubiera sido más apropiado darle el Nobel de Economía, pues es una "ciencia eminentemente social cuyo fin último es mejorar la suerte de los mortales" (Luis de Sebastián); otros cuestionan esta distinción por considerarse que la propuesta de Yunus, concentrada en el microcrédito, dista mucho del discurso tan optimista y exultante que afirma haber descubierto "la herramienta" para solucionar la pobreza en el mundo.
Por otra parte, poco a poco se ha ido construyendo una nueva visualización de los vínculos económicos, que hacen dependientes a los sectores productivos pobres de los sectores medianos y grandes. Esta nueva perspectiva anticipa una nueva configuración económica de los sectores productivos pobres, condensada en "economía solidaria" o "economía social".
En este breve ensayo intentamos explicitar las relaciones existentes entre la propuesta de Yunus y su realización central, el Banco Grameen- y la economía solidaria, como propuesta alternativa a la economía vigente. Concluiremos que la primera, a pesar de representar un avance en la concepción del dinero y la mujer, dista mucho de ser una expresión de la economía solidaria, pues carece de varios de sus atributos que la identifican.
Vivimos en un mundo global que se desgarra en función de la acumulación, o ausencia, de la riqueza. La riqueza está distribuida en forma desigual. En 2001, según datos del Banco Mundial[1], vivían en situación de pobreza extrema y pobreza moderada, según se gane uno o dos dólares diarios, 2,700 millones de personas. El 93 por ciento de los pobres extremos están en Extremo Oriente, Sur de Asia y África. El 15 por ciento de las personas de Latinoamérica vive en pobreza moderada. Es decir, el 44 por ciento de la población mundial vive con menos de dos dólares al día y el 18 por ciento vive en pobreza extrema. En otras palabras, uno de cada dos que vivimos en el mundo está en el ámbito de la pobreza. La pobreza se ha territorializado. Ya hay territorios atrapados por esta situación de la que es difícil salir, pues la miseria tan solo genera miseria. África Subsahariana concentra gran parte de esta población.
Actualmente la pobreza tiene una fuerte presencia en América Latina. Una estimación de las Naciones Unidas para toda la región señala que entre 1970 y 1980 había 50 millones de pobres e indigentes, pero en el 2000 serían 224 millones. La OIT estima que laboran en la región cerca de 20 millones de niños menores de 14 años de edad. En esas condiciones es muy difícil que puedan cursar la escuela primaria.[2]
Nuevamente nos reunimos las Redes Internacionales Promotoras de Economía Solidaria en el Foro Social Mundial Policéntrico en Caracas, Venezuela. No fue solamente un encuentro e intercambio de experiencias, sino el espacio de articulación y coordinación " democrática, plural, respetuosa de las particularidades locales y regionales- de luchas y proyectos. Sin duda alguna nuevamente constatamos la integralidad de nuestra propuesta de Socioeconomía Solidaria en relación a los demás movimientos de Alterglobalización presente en el Foro Social Mundial.
Uno de los temas más debatidos fue la experiencia de los Ministerios de Economía Solidaria (Brasil y Venezuela), los que se crean en respuesta a las iniciativas que vienen de la sociedad, desde los movimientos sociales y/o políticos. En Brasil en el Ministerio de Trabajo existe la Subsecretaria de Economía Solidaria y en Venezuela esta el Ministerio de Economía Popular. Aglutinan la Economía Solidaria, desde las organizaciones populares, sindicales, cooperativas, reconociendo las diversas formas en que se expresa la Economía Solidaria que incluye a las cooperativas pero que va más lejos que ellas (primeros resultados del "mapeamiento"? en Brasil). La asignación presupuestaria a estos ministerios da cuenta de la naturaleza distinta de los dos procesos, aun cuando en el caso de Brasil las políticas públicas de Economía Solidaria pasan también por otros ministerios (Desarrollo Social, Trabajo, Desarrollo Agrario, Salud).
A noção de rede é peculiar à teoria da complexidade, guardando traços advenientes da cibernética, da ecologia e de outras elaborações sistêmicas em diferentes áreas. A noção de rede coloca a ênfase nas relações entre diversidades que se integram, nos fluxos de elementos que circulam nessas relações, nos laços que potencializam a sinergia coletiva, no movimento de autopoiese em que cada elemento concorre para a reprodução de cada outro, na potencialidade de transformação de cada parte pela sua relação com as demais e na transformação do conjunto pelos fluxos que circulam através de toda a rede. Assim a consistência de cada membro depende de como ele se integra na rede, dos fluxos de que participa, de como acolhe e colabora com os demais.
A noção de Rede de Colaboração Solidária, enquanto categoria analítica, resulta da reflexão sobre práticas de atores sociais contemporâneos, compreendidas desde a teoria da complexidade e da filosofia da libertação. Enquanto categoria estratégica é elemento central da chamada revolução das redes, na qual ações de caráter econômico, político e cultural se realimentam subvertendo padrões e processos hegemônicos mantenedores do capitalismo avançando para a construção de uma globalização solidária.
La noción de red es propia de la teoría de la complejidad, con rasgos que vienen de la cibernética, de la ecología y de otras elaboraciones sistemáticas de diferentes campos. La noción de red pone el énfasis en las relaciones entre diversidades que se integran, en los flujos de elementos que circulan en esas relaciones, en los lazos que potencian la sinergia colectiva, en el movimiento de autopoyesis[1] en el que cada elemento concurre en la reproducción del otro, en la potencialidad de transformación de cada parte por su relación con las demás y en la transformación del conjunto por los flujos que circulan a través de toda la red. Así, la consistencia de cada miembro depende de cómo se integra en la red, de los flujos en que participa, de cómo recibe y colabora con los demás.
La noción de Red de Colaboración Solidaria en cuanto categoría analítica resulta de la reflexión sobre prácticas de actores sociales contemporáneos, comprendidas desde la teoría de la complejidad y de la filosofía de la liberación. En cuanto categoría estratégica es elemento central de la llamada revolución de las redes. En la que las acciones de carácter económico, político y cultural se realimentan subvirtiendo patrones y procesos hegemónicos mantenedores del capitalismo avanzando hacia la construcción de una globalización solidaria.
Frente a las situaciones de pobreza y exclusión en la región, la gente afectada viene respondiendo a través de diversas actividades económicas con la finalidad de procurarse el sustento propio y el de sus familias.
En el contexto actual hay dos maneras en que es posible definir al (a la) pobre, una, como alguien que no tiene nada y que por lo tanto hay que darle, en este primer caso el (la) pobre es considerado (a) como un numero estadístico y otra como una persona humana que tiene capacidades en tanto ser humano, pero que el orden establecido no le permite acceder a oportunidades para desarrollar sus capacidades.
En el primer caso las soluciones van por el lado de ofrecer a pobres y excluidos (as) programas compensatorios de alivio a la pobreza por lo general asistenciales y con pocas posibilidades de sostenibilidad a largo plazo. En el segundo caso las soluciones van por el lado de promover programas de desarrollo humano que amplíen las capacidades de pobres y excluidos de valerse por sí mismos en solidaridad con sus familias y comunidad.
Sobre endividamento sem fim + estagnação x submissão = Empobrecimento e dependência sem fim
Essa é a equação suicida vigente no Brasil, e em outros países da América Latina e o Caribe por décadas. O texto examina os fatores que geram e perpetuam esse processo trágico para os povos do Sul. Além de marcada pelo que consideramos uma irresponsabilidade fiscal, social e ambiental, a gestão do endividamento tem sido um fator de estagnação da economia interna e uma arma de submissão. Como Prometeu, a economia dos países devedores gera um fígado de riquezas a cada noite, durante o dia vem o urubu e come o fígado. Um dia após o outro. Sem fim. Até quando?
Há evidencias de um plano orquestrado pelos Estados Unidos, com atores preparados para garantir, por via de corrupção, ameaças, morte ou guerra, que nossos países continuem alimentando o império do Norte com suas riquezas naturais, suas economias e ainda com seu cérebro. Nesse sentido, a dívida tem uma inevitável dimensão política, que tem se traduzido em guerras, em vários momentos da História.
Finalmente, examino alguns dos caminhos de resistência social ao círculo vicioso do endividamento, do empobrecimento e da submissão, e apresento dois instrumentos de luta que podem se complementar eficazmente para mudar a situação em favor dos povos do Sul: a auditoria financeira e a auditoria social e ambiental.
Nuestra vida cotidiana está marcada profundamente por lo que se llama "la economía", y esto desde el nacimiento (el embarazo y el parto ya tienen un costo significativo) hasta la muerte (que cuesta, también en términos económicos). Y casi durante toda la vida trabajamos (desde temprano hasta la noche) para mantenernos: necesitamos comida, techo, ropa..., luz, gas, transporte...y nos permitimos algunos "extras" como ir al cine, a una fiesta o a un partido de fútbol. Todo cuesta dinero y nos movemos y empeñamos para poder costearlo y alcanzar, por lo menos, algo de vida digna. Esto implica sudor, luchas interminables, anhelos y preocupaciones, fracasos y avances. A su vez, nos cobran impuestos, directos e indirectos; esto para costear los servicios públicos, desde la policía y el ejército hasta las calles y carreteras y, sin olvidar, todo el conjunto de gastos de los funcionarios públicos (legisladores, jueces, ejecutivos, desde lo municipal hasta lo federal). Estar "en sociedad" cuesta y mucho.
Brasil está comandado por un gobierno aliado al gran capital. Su papel ha sido manejar con habilidad las políticas de Estado en defensa de los intereses de las grandes corporaciones, sobretodo del capital bancario y financiero, manteniendo la retórica populista e invirtiendo una parte del presupuesto público en programas sociales de naturaleza asistencial. El esfuerzo del Presidente Lula ha sido de dar la impresión de que gobierna "para todos"?, y que su gobierno responde a los más diversos intereses: supuestamente, ya no hay lucha de clases en Brasil. Esta postura ideológica es extremadamente favorable al gran capital, que mantiene su hegemonía en lo económico y lo político, sin el peso de ser responsable por la administración del Estado. Igualmente, esta postura es extremadamente desfavorable a los movimientos sociales, puesto que los fragmenta y debilita, cooptando liderazgos e iludiendo los más pobres con limosnas en vez de cambios socioeconómicos efectivos.
Todos los contenidos de Vinculando.org pueden ser accesados aceptando una licencia de Creative Commons.