El Dr. Muhammad Yunus, conocido popularmente como el banquero de los pobres, nació en Chittagong, la ciudad portuaria más importante de Bangladesh en 1940. Con una beca Fullbright, que le permitió estudiar Económicas en Estados Unidos, se doctoró en la Universidad de Vanderbilt en 1970.
Una vez obtenida la independencia de Bangladesh de Pakistan, regresó a su país de origen, donde ocupó el puesto de Director de Departamento de Economía de la Universidad de Chittagong. Tomó conciencia rápidamente de que las teorías que explicaba en las aulas universitarias no servían para solucionar los terribles problemas y extrema miseria y hambruna que presenciaba en su entorno. Para resolver ese problema inició, con alguno de sus alumnos, un modesto estudio de casos concretos de personas cuyas actividades productivas dependían de explotadores y usureros locales y llegó a la conclusión de que con 27 dólares, que puso de su propio bolsillo, podía solucionar 42 casos sujetos a dicha situación de dependencia. Tomando este hecho como punto de partida, avaló un primer préstamo de un banco local de 300 dólares para iniciar la financiación a los pobres.
Se da cuenta de que las entidades financieras no estaban dispuestas a darle crédito a los pobres, en 1968, crea el Banco Grameen (Banco rural o de aldea), cuya actividad es prestar dinero sin ningún tipo de documento, papel, firma, garantía ni aval. Se basa, exclusivamente, en la confianza de las personas y en sus proyectos. El Dr. Yunus considera que todos los seres humanos tienen una capacidad que no pueden desarrollar por no contar con una financiación adecuada y, por ello, su labor va encaminada a los pobres.
El Banco Grameen hasta el presente ha concedido préstamos por un importe de 4.400 millones de dólares a más de 3,8 millones de personas de las que el 96% son mujeres, con una tasa de recuperación cercana al 99%. Cuenta con una organización de 12.000 empleados, más de 1.300 oficinas locales y se extiende por 47.000 aldeas del país. Los propietarios del Banco son los propios prestatarios y tienen una total autonomía financiera, es decir, no dependen de donaciones. La acción del Grameen va más allá de las ayudas económicas, pues fomenta el desarrollo social, especialmente el de las mujeres y mejora las condiciones de salud, educativas, culturales e incluso participativas de la vida pública de sus clientes.
Las actividades del banco incluyen la financiación de viviendas, los seguros de fallecimiento y vejez, las ayudas a mendigos (nueva actividad iniciada en el presente año), por considerar que estos son los más pobres entre los pobres tratando de que puedan mejorar sus condiciones de vida. También el Banco ha ido incorporando las nuevas tecnologías con el fin de potenciar las actividades de sus clientes.
La labor del profesor Yunus no se ha limitado a su país de origen, sino que se ha extendido a más de 80 países, con un total de beneficiarios de unos 75 millones de seres humanos. Hoy en día los microcréditos se extienden no sólo en los países subdesarrollados y más pobres del planeta sino también a los colectivos de menor nivel socioeconómico de los países desarrollados.
Es cierto que en algunas ocasiones reciben la denominación de microcréditos, acciones gubernamentales de algunos países, con la concesión de pequeños créditos en condiciones preferenciales, pero esto es una distorsión de cual es el verdadero significado y objetivos del modelo Yunus. Es cierto que la financiación de este modelo se caracteriza por ser créditos de pequeña cuantía, pero sus beneficiarios tienen que ser pobres, en los que tienen una fuerte preponderancia las mujeres, pues son el colectivo más afectado. Por eso, el modelo Yunus está muy relacionado con toda la problemática de género. Además, no tienen unas condiciones preferenciales, sino que son algo más elevadas que las del mercado, pero infinitamente mejores que las de usura o la no financiación, que son las alternativas que tienen los pobres.
* Catedrático de Estructura e Instituciones Económicas de la Universidad Complutense de Madrid