La identidad lingüística en "Repertorio Americano"

Un concepto único sobre lo que es la identidad "aún" no ha sido definido con la claridad del caso en el campo de las Ciencias Sociales.

Lo cierto, es que unos la definen partiendo de un sustrato básico referido al "yo", ese yo en interrelación con los primeros contactos que se dan desde el nacimiento, el crecimiento y el desarrollo personal, o sea, la relación familiar; en segundo lugar, esta familia interrelacionada también con los vecinos y la comunidad en la cual está circunscrita. De esta manera, es como se van conformando lazos afectivos, sociales, morales, psicológicos que son la base sólida de la identidad del "yo".

Otros científicos, definen también la identidad como algo mayor, que acuerpa más sostén colectivo, algo que trasciende al "yo" individual, tal es el caso por ejemplo, pertenecer a un país determinado, una cultura definida, una etnia, etc. Todo este entretejido colectivo va configurando a través de un tiempo psicológico y colectivo una identidad que refuerza nuestra subjetividad. Entonces, los organismos encargados de plasmar este imaginario social son instituciones estatales o privadas, tal es el caso del kínder, la escuela, el colegio, la universidad, la iglesia, los sistemas de justicia, los medios de comunicación, etc.

La identidad está configurada por elementos objetivos y subjetivos. Entre los primeros están los límites geográficos del país al cual pertenece el individuo, su lengua o idioma, su mercado interno, el sistema político, etc.

Entre los segundos está la conciencia, la lealtad, la voluntad, el sentimiento de pertenecer a algo que le trasciende, etc.

Ambos elementos en forma conjunta son los que definen la identidad, veamos un ejemplo evidente "el lenguaje", que es el tema que ahora nos ocupa.

Se ha planteado a través del tiempo que una de las formas de mantener la identidad cultural de un pueblo, se logra defendiendo la lengua propia, sin esto es difícil concebir el desarrollo de una identidad mayor (nacional), ¿por qué?, porque la lengua es un fenómeno único, que se nutre a raíz de experiencias, contactos, vivencias de un pueblo, valores compartidos, mitos e ideas comunes. Si se pierde un idioma, se pierde o desaparece toda una tradición lingüística y en consecuencia la desvalorización de una identidad propia, arraigada de valores objetivos y subjetivos, que obliga a los participantes a incorporar nuevos patrones de conducta psicológica y física por medio de un lenguaje que no les pertenece, de ahí lo indispensable de vigilar que se conserven nuestros idiomas, ya que configuran un patrimonio cultural de toda la humanidad.

Reconocemos que la lengua común constituye una condición necesaria para la preservación de la identidad cultural, pero a su vez no es una condición suficiente. Un ejemplo que puede ilustrar esto es el caso de los suizos que tienen tres lenguas distintas, sin embargo, disponen de una identidad cultural común.

Foto tomada de http//remarq.ning.com

Veamos así, cómo lenguaje y cultura son uno solo, uno depende del otro, la única manera de mantener la cultura, es manteniendo nuestro lenguaje, que a su vez mantiene a través del tiempo la historia de esa sociedad. No en vano, que nuestro maestro Isaac Felipe Azofeifa denomina a la lengua "biografía de las naciones", "espejo de la civilización", "depósito de la cultura" (1).

La lengua, no es sólo una abstracción, un sistema de signos que nos sirven para que los individuos se comuniquen entre sí, es algo más, es una red donde se preservan las formas más entrañables de vida y pensamiento de una comunidad cultural determinada.

Vemos, entonces, lo esencial que es mantener un idioma vivo y permanente, de ahí que se ha considerado que uno de los principales precursores del sostén de nuestra lengua -el castellano-, sea don Joaquín García Monge, quien lleva a cabo una empresa sobrehumana, con tenacidad y temeridad a través de Repertorio Americano, a veces incluso publicando ediciones con dinero de su propio peculio, otras con ayuda económica de los seres más interesados en conservar nuestro patrimonio nacional.

Don Joaquín García Monge recurre a su Repertorio para hacer que el costarricense y a su vez el latinoamericano, sienta y vibre con el castellano, que no lo vea como un ente ajeno a su realidad, sino como parte integral que reúne, historia, cultura, política, geografía, etnia, conciencia, voluntad, visión de mundo, etc.

Como buen maestro, con una intuición acertada cree que es a través de la niñez que se inicia el fortalecimiento del español, por eso mantenía "que la mayor de las riquezas de la república son sus niños" y que nuestro sistema político y familiar deben tener, como primera obligación, cuidarlos desde la cuna hasta los 15 ó 16 años, alimentarlos, vestirlos, educarlos. etc.

Decía, don Joaquín que quería diarios o periódicos bien escritos, sin enconos ni virulencia del lenguaje, es decir, un diario que pudiera llegar al entendimiento del niño y la niña, así como a los adultos, un diario sin anglicismos, sin pedanterías, con lenguaje sencillo y popular, es decir,
un diario costarricense que llegara al alma de todos y todas.

Promovió, también para la niñez, la reunión o unión de ellos y ellas, logrando a través de "círculos de niños", que se reúnan para estar juntos, en grupo, que se diviertan de manera culta, que jueguen al aire libre, que siembren, que cultiven hortalizas, frutas, flores, etc. Niños y niñas que amen el arte, la música, la escultura, el dibujo,, el trabajo manual, en camino o búsqueda de ese ser humano integral física y espiritualmente, soñó que pudieran reunirse a leer en grupo; por eso nos dice don Luis Ferrero "él siempre pensó en los niños" (2)

Creía y promovía la creación de bibliotecas escolares, bibliotecas que serían el baluarte de los niños y niñas, el futuro de Costa Rica, pues los libros para García Monge y nosotros son un instrumento de cultura, en donde la niñez conoce y amplia sus conocimientos y es con ellos al lado que crece, sólo si crece el ser humano individualmente, hará crecer en consecuencia a su patria, de ahí que, si nos remontamos a los conceptos de identidad que observamos al principio de esta ponencia, ambas son válidas para don Joaquín, tanto la referida al "yo" individual y subjetivo, como la identidad colectiva que trasciende al ser individual.

Pero, este maestro fue además más allá del niño y la niña y concientizó además a todo el pueblo de Costa Rica, por eso publicaba secciones, en donde se profundizaba sobre la raza y origen de ciertos términos españoles, partiendo del griego, del latín, del indígena, etc., así también términos originados por la costumbre o tradición nuestra y enriquecedores artículos o comentarios que defendían nuestra identidad lingüística y el rescate de nuestros valores, de esta manera plasmó temas de diversos intereses, de educación popular, de filosofía, de arte y ciencia, de literatura, todo con el objetivo de la defensa y mantenimiento de los ideales e historia nacionales, en busca de la unidad o unión de Latinoamérica, con vistas a una independencia integral, política, económica, social, cultural, histórica, etc., que lleve cono consecuencia, el resultado de ese hombre integral físico y espiritual, en una sola unidad, que plasma y anhela a través de sus escritos. Por esto, es que sostiene el peruano, Luis Alberto Sánchez

"no en su patria solamente: donde quiera que alguien tenga la preocupación de nuestro rumbo y el regusto de nuestro idioma. Tenemos con él (don Joaquín) una deuda difícil de pagar" (3).

Como ya se ha afirmado, don Joaquín es uno de los principales precursores del mantenimiento del lenguaje, como parte de nuestro acervo cultural que sí preserva nuestra identidad lingüística, pues en ese entonces, eran muchos los escritores y creadores que tenían sus miradas y su mente fija hacia los países desarrollados; en vez de mirar y observar lo propio, lo auténtico, por eso mantiene el uruguayo Alberto Zum Felde, en su ensayo EL PROBLEMA DE LA CULTURA AMERICANA que la americanidad que hay en el hombre de América, aún no ha alcanzado conciencia de sí misma, el hombre real de América anda como sonámbulo, intelectualmente como extranjero en el país de su propia realidad, todo lo ve tras las gafas de su cultura libresca (4) y (acotación de la autora) son pocos los americanos y americanas que viven y ven lo nuestro como don Joaquín, de ahí el valor de sus escritos.

Otros pensadores, en concordancia con García Monge, consideran que la lengua determina en el hablante en gran medida lo que él pensaba, cómo conforma, ve y ordena el mundo que lo rodea, así cada lengua es una unidad particular, tiene su propia identidad, su propio ser, su propio espíritu. Su alma, su genio, su individualidad. Es en e idioma donde se conoce al pueblo, su visión de mundo, sus creencias, sus aptitudes y actitudes, su ideología. Todo se ve o se revela a través de su léxico, su sintaxis, sus apocorísticos, sus variaciones de pronunciación, sus isoglosas, sus metáforas, su entonación y mucho más.

Por todo lo antes planteado, creemos firmemente que hay que defender la lengua española, que es nuestro ser mismo, nuestra autenticidad de pueblo heredero de la gran cultura hispanolatina. Cualquier elemente extraño, amenaza destruir la personalidad hispana, haciendo de estos pueblos un colonialismo cultural y mental, traicionando de esta manera nuestra historia y nuestro mosaico étnico dentro de una identidad común, y por ende nuestra identidad, o sea, dejamos de ser, de esta manera, dejamos de ser nosotros y nosotras mismas, de ahí que los hispanohablantes y en consecuencia, los costarricenses, tenemos el deber de unirnos al criterio y arduo trabajo que nos heredó don Joaquín García Monge, de mantener firme y defender nuestra identidad lingüística, viéndola como un todo, como una identidad integral y totalizadora.

Notas:

(*) Catedrática Universidad Nacional de Heredia. Costa Rica. Profesora jubilada

  1. Azofeifa, Isaac Felipe. "Lengua y cultura". En Antologia Lengua y Literatura CEG. Universidad Nacional, 1992. Pág. 9
  2. Ferrero, Luis. "La clara voz de Joaquín García Monge". Primera Edición, San José, Costa Rica, 1990. Pág. 89
  3. Ferrero, Luis. "Pensando en Joaquín García Monge". Editorial Costa Rica, San José, Costa Rica. 1988. Pág. 75
  4. Azofeifa, Luis Felipe. "Imagen universal del hombre latinoamericano". En: Antología Lengua y Literatura CEG. Universidad Nacional, 1992. Pág. 29

Bibliografía:

  • Azofeifa, Isaac Felpe. "Lengua y Cultura". En: Antología Lengua y Literatura. Universidad Nacional. Centro de Estudios Generales, 1992.
  • Ferrero, Luis. "La clara voz de Joaquín García Monge". Primera edición. Editorial Costa Rica. San José. 1990
  • _____ "Pensando en García Monge". Edit. Costa Rica, San José, Costa Rica, 1988
  • García Monge, Joaquín. "Correspondencia". En: Repertorio Americano, 36,21 (4 XI 1939) 335.
  • _____ "El alma de las palabras". En: Repertorio Americano
    24,2 (161 1932) 31.
  • _____ "Obras escogidas". Edit. Univ. Centroamericana, EDUCA, San José, Costa Rica, 1981.
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