Ante la necesidad de estar con mis abogados y retomar mi trabajo de atención a víctimas en Cancún, quisiera compartir algunas reflexiones con mis colegas y amistades: El gobernador Mario Marín dice en las entrevistas que en 24 horas salí libre. Pero para los tribunales de Puebla, Lydia Cacho Ribeiro tiene Auto de formal prisión. (Me sentenciaron una semana después de aprehenderme tras pagar una fianza de 70 mil pesos) El siguiente viernes me fue declarado el auto de formal prisión. Estoy viviendo en libertad ...
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Chilpancingo, Guerrero, México a 26 de septiembre de 2008.
A las organizaciones indígenas, sociales, campesinas de Guerrero y del País.
A las Organizaciones No Gubernamentales de Derechos Humanos.
Quiero denunciar una serie de hechos iniciando con una llamada telefónica a las veintidós horas con cincuenta minutos (22:50 horas), en la que una voz anónima masculina en forma amenazante me emplazó diciéndome: “Ponte al frente del grupo de las familias hijo de la chingada”, al momento el individuo inmediatamente colgó sin darme la posibilidad de contestarle.
Esta llamada telefónica vía celular la recibí cuando me encontraba en la Terminal, a punto de abordar un autobús de la empresa Estrella Oro de la Ciudad de Chilpancingo, cuando me disponía salir de viaje rumbo a la ciudad de Veracruz, el día 21 de septiembre del año en curso.
Debo mencionar que previo a este viaje, una hora y media antes, me reuní con cuarenta familias de la colonia indígena Emperador Cuauhtémoc, ubicada en la parte sur de ésta ciudad capital, acompañado del C. Pedro Tepetate Romero, con el propósito de buscar una conciliación y evitar que sigan despojando de los lotes a familias que llevan más de tres años viviendo en la colonia.
Dialogue con Tiburcio Cayetano con la intensión de interceder en el caso de la señora Benita Santos Ramírez, (indígena mixteca del municipio de Ayutla despojada de su casa entre otras personas por Hermelinda Tiburcio Cayetano, Martha Sánchez Néstor, Daniel Sánchez Néstor, ex integrantes del extinto Consejo Guerrerense 500 Años y acompañados un grupo de porros y otros hermanos manipulados por otros intereses), sin embargo, recibí de su parte un rechazo tajante, argumentando que bajo ninguna circunstancia aceptaría mi propuesta de respetar el inmueble de la señora Benita, dado que esa propiedad se la adjudicarían a una persona de su grupo. Ante la negativa procedí a retirarme, porque se acercaba la hora de mi viaje.
Veinte minutos después arribaron al lugar Martha Sánchez Néstor, Luís Hernández, y Daniel Sánchez Néstor, los dos primeros autonombrados dirigentes indígenas y el último Director de Asuntos Jurídicos de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas CDI-Delegación Guerrero, quienes empezaron a provocar un altercado con insultos y amenazas, seguido de agresiones verbales, utilizando palabras vulgares y soeces, destacándose Martha Sánchez Néstor y Daniel Sánchez Néstor por su actitud prepotente y amenazante. Este último, con machete en mano, amenazó a los presentes y a su servidor.
Asimismo, también doy fe de que Luís Hernández, acompañado de los hermanos Sánchez Néstor y Rosendo Casimiro, convertidos en grupo de choque, fue el que me agredió verbalmente y me amenazó de forma directa diciendo que me iba “a romper la madre…, que saliera donde estuviera…, que no me escondiera…, que si de veras era hombre, que no tuviera miedo… ese no es más que un pendejo, puto y maricón”, dijo.
Tiempo después, ya estando en la Terminal de Autobuses Estrella de Oro de la ciudad de Chilpancingo, recibí la llamada a la que hice referencia al inicio del presente, desde el número de celular 74 71 07 23 51.
Lo que me indica que la amenaza viene directamente del señor Luís Hernández del grupo que recientemente se posesionó e intenta desplazar a familias de la Colonia Emperador Cuauhtémoc, que dirigen el mismo Luís Hernández, Martha Sánchez Néstor, Pedro de Jesús Alejandro, Hermelinda Tiburcio Cayetano y Rosendo Casimiro Dircio.
Estas personas mencionadas no son capaces de construir acuerdos comunes en beneficio de los pueblos indígenas, sino que llevan las diferencias políticas al extremo. A mi juicio se han dedicado a destruir movimientos sociales auténticos y representativos, muestra de lo anterior, es que en las regiones de donde se supone representan no tienen un trabajo de base sólido, porque además, son los mismos que de manera irresponsable destruyeron a la única organización indígena de mayor trascendencia en el estado, como lo fue el entonces Consejo 500 Años, y también son los mismos que ahora destruyeron una Escuela Primaria de la colonia Emperador Cuauhtémoc y utilizan a algunas instituciones académicas como plataformas políticas.
Me da vergüenza afirmar categóricamente que estas gentes hayan llegado a este extremo, cuando muchas veces intenté el diálogo y una solución conjunta sobre un terreno fruto del movimiento indígena de 1994, originalmente proyectado para apoyar a indígenas migrantes de la capital de Guerrero. Además, firmamos un acuerdo de caballeros, mediante una acta de disolución definitiva del Consejo Guerrerense 500 Años en 2003, donde acordamos también no agredirnos públicamente, cosa que nunca respetaron y ahora pretenden revivir a costa de lo que sea, una organización que ellos mismo destruyeron, pasando por encima de la integridad física de quien no esté de acuerdo con sus posiciones antidemocráticas.
Ahora estoy más convencido de lo que antes dudé: no es más que un grupo de intereses particulares y no un grupo político que defienda los intereses y los derechos de los pueblos indígenas. En realidad nunca aprendieron las formas de lucha indígena y se la han pasado destruyendo movimientos, utilizando a los hermanos indígenas como trampolín político, sin preocuparse por la verdadera y dramática situación que viven nuestros pueblos originarios.
Reafirmo lo que les he dicho a cada uno de ellos en persona: no voy a caer en sus provocaciones mezquinas, y sin embargo desde ahora públicamente los hago responsables penalmente, en todo lo que me pueda pasar, tanto en mi integridad física como moral y de mi familia.
Quiero denunciar que después haber participado, a invitación de la CDI Nacional, en el “Foro de Consulta sobre Mecanismos para la Protección del Conocimiento Tradicional” llevado a cabo en la ciudad de Veracruz, Veracruz, los días 22 y 23 de septiembre del presente año, a mi regreso a la ciudad de México, pasé la noche en un domicilio que se ubica en las cercanías de la Terminal de Autobuses del Sur Taxqueña. Aproximadamente a la una de la mañana del día 24 de septiembre, personas desconocidas forzaron la chapa de la puerta que da a la calle de dicho domicilio y me robaron directamente una cartera que contenía documentos personales, entre estos, licencia de manejo y la credencial de elector. Además me robaron mil quinientos pesos y una mochila que contenía una Cámara digital y fotográfica con imágenes, además de documentos, libros y discos, que probablemente estos sujetos pensaron que era de mi propiedad, pero no, era de otro compañero residente en el mismo domicilio.
Estos hechos no parecen aislados o ajenos a mi actividad política, siempre en defensa de los derechos de los pueblos indígenas, toda vez que, una semana antes acompañé a unas cuatrocientos compañeros y compañeras y sus autoridades de las distintas regiones de la geografía guerrerense ante la CDI, para exigir el cumplimiento de diversos compromisos de obras sociales, y la destitución la Ingeniero Consuelo Martínez Tapia, por racista, discriminador y por obstaculizar los programas de Programa de Infraestructura Básica para Pueblos Indígenas (PIBAI).
Reafirmo mi compromiso profundo por la lucha auténtica de los pueblos indígenas y no indígenas de Guerrero y del país, priorizando siempre la tolerancia y el diálogo entre hermanos, ya que nada nos amedrentará en la lucha por la justicia, libertad y una vida digna para los pueblos.
Atentamente, Cirino Plácido Valerio
Enviado por
Cirino Plácido, el
27 de Septiembre 2008