En México, nos hallamos con la reciente noticia de que los matrimonios entre dos personas del mismo sexo está legalizado, en primera instancia parece obedecer a un reclamo social provisto del principio de la defensa de la libertad sexual combatiendo la discriminación en contra de ésta.
Sin embargo, en nuestro país, como muchas cosas no planificadas, nuestros legisladores volvieron a errar en su quehacer legislativo careciendo dicha regulación legal de eficiencia y justicia sociales. Esto es así, ya que un sin número de razones sustentan nuestro dicho, que por comodidad en tu lectura amigo lector, enunciaré en la forma siguiente:
En primer lugar se prostituye a la esencia del matrimonio que nos había legado el mismísimo derecho natural, entendido como “la libre unión conyugal mediante formalidades legales entre un hombre y una mujer con los fines de la reproducción y el fomento de la existencia y preservación de la célula básica de la sociedad, la familia”. La referida reforma legal, sin lugar a dudas empieza a dar una significación distinta al concepto de matrimonio y a sus fines, la cual es por tanto no menos que injusta y no más que seductora de populismo.
La prostitución de la esencia del concepto y definición de matrimonio atenta contra la reproducción y la familia, puesto que ambas son de corte natural, y ni los pensamientos modernos ni la misma ciencia pueden alterar la reproducción para que los homosexuales solos puedan reproducirse, entonces tampoco pueden alterar la definición de familia, por que la existencia y los fines de ésta son tan ancestrales, casi como la historia misma de la humanidad, de la cual ahora se tergiversan y corrompen sus valores morales y humanos, sobre todo en éstos tiempos, pero la humanidad a través de la familia no debe mutar hacía lo antinatural, de esto depende su no extinción, está en nuestras manos, es y será nuestra decisión.
Quien combata y quienes combatamos ésta reforma legal en la gran urbe de México, seremos tildados de homofóbicos, pasados de moda, moralistas tradicionales o anticuados, por que la mancha de la modernidad perversa presume navegar en aguas de todos y de nadie, donde a todos hacen creer que a nadie daña la existencia del matrimonio entre personas homosexuales, sin embargo, la postura que aquí comparto no es en contra de la libertad de las tendencias y prácticas sexuales -puesto que esto es decisión personal y cada quien asume sus consecuencias, sino que más bien consiste en mirar frontalmente hacía lo que conlleva la realidad del matrimonio gay y lésbico, miramos naturalmente que éstos matrimonios se multiplicarán dentro de la sociedad, que inevitablemente empezarán a ganar terreno y concesiones dentro del derecho, que se perfilan a la legalización de la adopción dentro de ésos matrimonios.
Por lo antes mencionado, ahora en segundo lugar, citamos la adopción en los matrimonios gay y lésbicos como una razón más que sustenta nuestra postura, en donde surgen interrogantes de mucha monta como, ¿Qué orientación sexual tendrán los hijos adoptivos? ¿Cómo formulará la familia gay o lésbica la educación sexual? ¿Acaso la educación sexual de los padres homosexuales será en el sentido de forjar la idea “tu hijo puedes ser sexualmente libre, lo eres, puedes ser heterosexual, homosexual y bisexual también, ah y si quieres tener alguna otra sexualidad o parafilia, no olvides que eres libre de ejercer tu sexualidad”? ¿Hijo eres libre de definir tu sexualidad, solo que nosotros que somos tu familia te hemos mostrado siempre nuestra inclinación y preferencia, y tú perteneces a esta familia aún con tu libertad misma? La normalidad en la familia homosexual serán hijos homosexuales, el crecimiento desproporcionado de gays y lesbianas, donde quienes opten por la heterosexualidad serán los diferentes…y la nueva minoría: el sólo hablar de ésta nueva minoría es un atentado terrorista contra la misma humanidad.
Y en tercer lugar, agruparemos a las razones que están relacionadas con los conflictos jurídicos, una razón asistida por el mismísimo derecho. Tenemos que el Estado no está preparado y seguramente se preparará irresponsablemente, en cuanto a como resolver en el campo del derecho los conflictos familiares de la familia homosexual por ejemplo en cuanto al divorcio: Hasta ahora cuando en una familia de padres de sexo opuesto piden éstos su divorcio, dentro del juicio o incluso fuera de éste, el Juzgador emite una serie de Providencias Cautelares o Medidas Precautorias, como son la separación de personas, la custodia y pensión alimenticia de los menores; y cuando sean dos homosexuales quienes pidan el divorcio y disputen las medidas precautorias, ¿Cómo determinará el Juez a que padre gay o lesbiana entregará la custodia o cuidado directo de un menor adoptado, cuando por cuestiones de la edad y circunstancias del menor la ley ordena que favorece o inclina para la madre o para el padre?, ¿Acaso el Juez mirará al gay o a la lesbiana que tenga mas aspecto maternal para concederle dicha custodia? ¿Al que parezca papá le fincará el Juez las obligaciones de proporcionar pensión alimenticia? ¿Al homosexual de apariencia más maternal le concederá la posesión del inmueble que sea el hogar con la separación de personas y al que tenga mayores rasgos masculinos le ordenará salir de su domicilio conyugal? ¿Acaso los Jueces se dejarán llevar por los datos del acta de matrimonio y encasillará el título de madre a quien se asentó en dicha acta como “ella” y el título de padre a quien se asentó en la misma acta como “él”? ¿Ahora el registro civil con la invención del “el y ella” en las actas de matrimonios homosexuales está suplantando a la misma sexualidad que tanto buscó en apariencia la reforma legal proteger o tutelar a nivel de derechos de sexualidad y de familia? ¿Estamos ante una suplantación de la madre por un “ella” y del padre por un “el”? Usurpación sí, suplantación jamás, nuestros legisladores son unos usurpadores de la eficiencia y la justicia sociales, y no con ésta reforma donde consagran ésta cualidad, sino con su quehacer legislativo que data de mucho tiempo atrás.
Cabe aclarar, que el Congreso de la Ciudad Capital de nuestro país es el que ha autorizado dichas reformas pro familia homosexual, tema en la mira de la legislatura nacional, y probablemente pronto otras entidades federativas o estados mexicanos compren esa reforma, o incluso sea una adquisición nacional.
Hoy pesa hablar de que la reforma que autoriza legalmente el matrimonio entre dos personas del mismo sexo, proviene de una tendencia legislativa errática y en contra de la sociedad, más el devenir histórico y la realidad social que asoma, me dirá si me asiste o no la razón, y en aras de eso, en una nueva sociedad, trataremos de seguir discutiendo, quizá lamentablemente contra corriente; esperemos poder humanizar más a una sociedad a la que todos pertenecemos, por que no sólo es de todos, sino para todos, ¡Sí a la tolerancia de las preferencias sexuales, no a la contaminación de los valores de la familia y de la humanidad que pongan en jaque a la especie humana!
Articulo lleno de ignorancia, homofobia y moralina barata.
En cuanto a los comentarios, solo uno se salva.
Informacion real: Los abusos y violaciones sexuales se dan mayormente por algun familiar cercano, que No, no es mayoritariamente homosexual!
Si fuera verdad que las familias homosexuales procrearan hijos homosexuales, aplicando esa misma “logica” tendriamos que preguntarnos porque las familias heterosexualeshan procreado hijos homosexuales?
Definitivo en internet abunda la gente ignorante que lamentablemente tiene a la mano una pc y una conexion de red para pasarse el dia virtiendo ignorancia en vez de cultivar la mente y esmerarse por construirse un criterio basado en informacion real, logica, analista, objetiva y alejada de la moralina.
Por favor, por favor protejan las vidas de los niños. Dios los trajo a esta tierra para que los cuidemos, dandoles mucho amor y protección, nadie tiene derecho de hacerlos sufrír. Un animal tiene más sentimiento que el humano ya que cuida y protege sus cachorros de otro. Los politicos hablan de los derechos de los niños pero nadie pone mano dura para proteger la vida de los niños.
La Unicef tiene que hacer algo para proteger la vida de los niños, castigar con mano dura a estos avernos, monstruos que matan sin piedad a niños inocentes que son el futuro de todo el mundo, es la nueva generación que tiene derecho a vivir en un mundo mejor.
Mi esposo y yo cada vez que vemos y esuchamos las noticias de niños asesinados cruelmente lloramos y sufrimos mucho de ver tanta maldad. Como querer tener uno a esos criminales y hacerlos sufrir hasta matarlos sin piedad así como ellos no la tuvieron con esas pequeñas criaturas que solo quieren amor y protección. Hay tantos niños, adultos que necesitan un organo para seguir viviendo, esos organos están ahí en la carcel.
Los criminales que han asesinado no tienen derecho a respirar, con su vida debieran dar vida a personas que quieren vivir y ser utiles a la sociedad. Por favor hagan una ley que castigue a estos monstruos que matan a inocentes niños ¡ahora ya!. Para que ese castigo sirva de ejemplo para que nadie núnca más se atreva a dañar y matar a un niño.
Por favor no permitan que esos homosexuales casados adopten niños, cuantos niños son violados cada día, nadie tiene derecho de dañarlos, de dejarlo marcados por el resto de sus vidas. Dios no hizo para eso la humanidad protejamos lo más hermoso que Dios nos da nuestro niños….
Erróneo, un juez no dictamina la custodia por el genero, los gays nacen de familias heterosexuales y no por ello lo son por consecuente matrimonios gay no hacen hijos gay, muy malos argumentos.
Felicidades Abogado…
Me gusto la nota porque señala la libertad sexual (con sus consecuencias) y como el error juridico de dichos “matrimonios modernos”.
Haz otro donde recalques el daño (psicologicos, etc) a la infancia si permiten que homosexuales y lesbianas adopten.
Saludos desde Cd. del Carmen, Campeche; Mexico.
Felicidades por el artículo, es muy interesante y bastante acertado!
Bien Luis!!!