Del minifundio indígena al mercado global

Felicitamos a los organizadores de este evento (Reunión de Trabajo en la H. Cámara de Senadores, 25 de julio de 2007) que integra la pluralidad de experiencias ricas y diversas emanadas desde diversas experiencias auténticas y comprometidas con el desarrollo sostenible del campo mexicano y agradecemos el espacio de participación.

El Centro de Agroecologia San Francisco de Asís A. C. surge en 1986 en el seno del movimiento indígena y campesino en la región Sierra del estado de Chiapas. Luchamos desde 1986 contra la grave situación de destrucción tanto del hábitat como de la cultura que se traduce en un circulo vicioso de enfermedades, extrema pobreza, miseria, migración y muerte de la población indígena.

A lo largo de casi 20 años, hemos acompañado y asesorado los pasos de más de 10,000 familias indígenas campesinas que buscan generar desarrollo sostenible y actualmente como Red Maya de Organizaciones Orgánicas, asociamos formalmente a 2,300 familias indígenas y campesinas constituidas en 13 organizaciones locales que estamos enfrentando con éxito esta situación bajo el lema: "Por un desarrollo integral con raíces profundas".

Reflexiones sobre el Manejo ecológico de los suelos

Mientras intentaba iniciar la escritura de estas notas y así participar en este fraterno y singular encuentro en calidad de presente ausente, recordaba mi infancia de niño campesino lleno de sueños. Casi todas las tardes, antes de caer el crepúsculo solía visitar un potrero aledaño, diseñado para ganado vacuno. Me acostaba sobre la hierba fina, que crecía vigorosa, y al lado una guásima tupida; árbol majestuoso y perenne (siempre verde) cuyos frutos, apetecibles al ganado, me servían de pizarra numérica para contar los años que me faltaban para crecer, y lograr los sueños de viajar, y estudiar pintura o música y llegar a ser un artista famoso y regresar con los honores del conocimiento que me permitirían vivir lo sublime de la fama, y abrir el camino, que destrozaría la pobreza que nos embargaba.

Luego, el destino se encargó de ponerme en el sitio menos pensado, estudiar agronomía. Y no estudié pintura, y pasaron los años, y después de visitar varios países, ricos y pobres, he sido protagonista de mi verdadera leyenda personal, que ha estado precisamente entre los animales, las plantas, el suelo y el lugar de de mis primeros sueños. Si hubiese sabido que ese sería mi destino, habría aprendido mucho más de la sabiduría de mi abuelo, maestro en la protección del suelo. ¡Jamás intentó usar el fuego para quemar los residuos orgánicos, los cuales ordenaba cuidadosamente después de cada cosecha, para que se produjera su transformación, de beneficio para la venidera!

Esa experiencia me hizo reflexionar más tarde "El tiempo empleado tratando de imbricar lo que iba ser mi futuro, me privó de aprovechar mejor mi presente; es decir, mi futuro"

Movimiento orgánico en México

Ideas

Establecer redes comerciales/logísticas en las que varios productores de una región sean capaces de organizarse y enviar sus productos juntos a otras regiones (esto les permite acceder a otros mercados mientras que se reducen costos de transporte).

No sé si ya se haya intentado antes, pero me parece que podríamos establecer algo así como centros de acopio regionales a fin de apoyar a dichos productores.

Implementar la economía solidaria en el mercado orgánico (la forma en que la concibo es que varias personas/comercios deciden adquirir juntos determinados bienes o productos).

Que nos unamos y llevemos a cabo una campaña de concientización a nivel nacional.

Importancia y perspectivas de los insumos orgánicos en México

Los métodos de producción y transformación orgánica se basan en el empleo de los recursos naturales, orgánicos y renovables. La agricultura orgánica mantiene la fertilidad del suelo, primeramente a través del reciclaje de las materias primas orgánicas.

La disponibilidad de los nutrientes depende sobre todo de los organismos presentes en el suelo. Los parásitos, las enfermedades, las plagas y las malezas están controlados, antes de todo, a través de prácticas culturales. Los animales de ganados orgánicos se crían alimentados con forraje y otros alimentos orgánicos y viven en condiciones que favorecen su comportamiento natural y evitando entonces cualquier tipo de estrés. Los alimentos orgánicos y otros productos biológicos se obtienen de la utilización de ingredientes biológicos elaborados con medios físicos, mecánicos y biológicos.

Por eso, la producción de insumos para la agricultura orgánica, tiene que limitar la utilización de sustancias que puedan provocar daños al medio ambiente ò crear desequilibrios a los cultivos a los cuales están destinados.

Así mismo, la producción de insumos para la agricultura orgánica toma en cuenta: la contaminación del suelo y de las aguas, el riesgo de posibles desequilibrios nutritivos en los cultivos donde no esta prevista su utilización, el riesgo para la salud humana y de los animales así como el empobrecimiento de los recursos naturales.

Experiencias y Retos de la Certificación de Productos Orgánicos en México

1. Antecedentes y desarrollo de la agricultura orgánica

La agricultura orgánica tiene sus inicios en Europa en la década de los cincuentas y en México inicio en 1963 con la producción de café orgánico en la Costa de Chiapas, pero hasta 1982 es cuando se da una fuerte promoción de este sistema al ser adoptado por miles de pequeños productores de café del estado de Oaxaca, quienes a partir de entonces lo han difundido con más agricultores de todo el país y para diferentes productos.

Dada las características de este sistema, que consiste básicamente en producir alimentos sin la aplicación de agroquímicos de síntesis artificial, pero sobre todo promueve la conservación de los recursos naturales como suelo, agua, la biodiversidad de flora y fauna, etc., ha tenido una buena aceptación por muchos agricultores y consumidores en los países Europeos, de Estados Unidos, Canadá y Japón principalmente, quienes se han preocupado por consumir productos sanos y de buena calidad.

Filosofía de lo orgánico

Con frecuencia, se hace la referencia al heterogéneo grupo de "los orgánicos" (formado por productores micro, medio y grandes, tenderos, procesadores, intermediarios, certificadores, asesores, investigadores, comunicadores y también consumidores), como un subsector de la producción agrícola, apuntando hacia un mercado específico, el que, como se ha repetido, crece en forma muy dinámica, tanto en el interior como en exportaciones. Lo anterior es absolutamente cierto, y nos alegramos de ello, pero es sólo una parte de la realidad, la fracción visible del iceberg, la que se sustenta sobre una realidad tan oculta a la vista como imprescindible a la flotabilidad del conjunto.

Para empezar, no todos estamos conformes con quedarnos con el sólo "subsector", enfocando sólo las oportunidades comerciales de la actividad. Los que nos consideramos pioneros de lo sustentable estamos trazando un camino que no debe terminar en los estantes del Súper, sino idealmente está destinado a rectificar en todo el mundo los sistemas de producción, es decir dar una inflexión a la relación hombre-ambiente, a la historia agraria y a la sustentabilidad de nuestra civilización, es decir permitir permanecer algún tiempo más como la especie más notable de nuestro planeta.

Alimentos orgánicos y seguridad alimentaria

Los alimentos orgánicos son aquellos que se producen bajo un conjunto de procedimientos denominados "orgánicos, biológicos o sustentables". Estas prácticas tienen tres objetivos principales: la obtención de alimentos más saludables, un ingreso mayor para los agricultores y la protección del medio ambiente a través del uso de técnicas no contaminantes, y que además disminuyan el empleo de energía y de sustancias inorgánicas. Se prohíbe el uso de agroquímicos, la radiación y la siembra de transgénicos. Al comprar un alimento orgánico, el comprador-consumidor recibe un seguro de calidad del producto que está obteniendo por medio de un certificado de una agencia especializada: una Certificadora (OCIA, CERTIMEX, Naturland, etc.). En el caso de una compra local, un Comité de Certificación Participativa está dando la garantía, lo que abre la posibilidad que el propio consumidor pueda participar activamente en el Comité e inspeccionar conjuntamente con expertos lo que está comprando. Todo ello está respaldado por la Ley de Productos Orgánicos de México que fue aprobada en febrero de 2006.