Resumen
El presente artículo expone un análisis ético del proceso comercial del Comercio Justo, poniendo un especial énfasis en la posición y situación que ocupa el consumidor en este proceso. En él se analiza la necesidad y ventajas derivadas de la fijación de un "precio justo de venta" como criterio necesario para conseguir un Comercio Justo integral. En este sentido, se propone la inclusión de un Precio de Venta al Público (PVP) recomendado con el fin de conseguir un comercio más equilibrado y transparente que tenga en cuenta al consumidor, garantizando un comercio más justo para todos los agentes de la cadena comercial.
La idea de comercio implica en sí misma todo el proceso de compra, venta o intercambio desde el productor hasta el consumidor. Sin embargo, ni en la definición de Comercio Justo1 acordada por las grandes redes internacionales de Comercio Justo2, ni en los criterios de Comercio Justo establecidos por las dos principales organizaciones internacionales certificadoras de Comercio Justo3, hallamos mención o criterio alguno referente al último paso de la cadena comercial: la venta al consumidor. De este modo, el Comercio Justo avala "un mejor trato"4 para los productores, entre lo cual se incluye: precios que cubran sus costes de producción sostenible, una prima en el precio que puede ser invertida en proyectos de desarrollo social, económico y medioambiental, disponibilidad de prefinanciación, relaciones comerciales a largo plazo, condiciones de producción y comercio consideradas social y económicamente justas, así como medioambientalmente responsables, entre otras5.
Asimismo, garantiza la ausencia de trabajo infantil y la igualdad de género en la producción6. Los productores son, en este sentido, beneficiados por las ventajas del Comercio Justo, siempre y cuando, se comprometan a respetar los criterios de producción exigidos, en una relación de quid pro quo donde existen beneficios y obligaciones que deben ser cumplidas.7
El Comercio Justo garantiza por tanto que el producto ha sido elaborado por los productores y adquirido por la importadora de Comercio Justo cumpliendo unos criterios de "justicia". Sin embargo, la cadena comercial no acaba en la importadora de Comercio Justo, sino que continúa a través del minorista hasta la venta final al consumidor. ¿Qué criterios de "justicia" ofrece el Comercio Justo en relación a la venta del producto por parte del distribuidor minorista al consumidor? En principio, ni la definición ni los criterios del Comercio Justo tienen en cuenta esta relación inmersa en la cadena comercial.8 ¿Pero acaso la anterior relación comercial no forma parte del comercio de un producto? Es claro que sí. Por tanto, el Comercio Justo, tal y como está concebido en la actualidad por las grandes organizaciones internacionales de Comercio Justo, no estaría garantizando un comercio justo en la práctica, sino una "adquisición justa" al productor, lo cual es fundamental y loable, pero no responde a la integridad del concepto.
