Conceptuaciones de Conciencia

Hacia la libertad.

Me gustaría incluir en este apartado las indicaciones de Agustín de la Herrán
sobre la conciencia humana. El autor establece una amplia relación de tipos de
conciencia de la que extraigo las que en mi opinión son más relevantes para la
autorrealización además de la conciencia de cuerpo.

  1. Conciencia como conocimiento:

La postura psicológica más habitual, que conceptúa la conciencia como
conocimiento, está bien representada por la definición que realiza el psiquiatra M.
Dueñas (1992):

“La conciencia es el conocimiento que tenemos de nosotros mismos y del
exterior, es el rasgo distintivo de la vida mental, lo que nos permite darnos
cuenta y permanecer alerta ante la realidad. Es el resultado de la acción si
psíquica simultánea de una amplia serie de fenómenos psíquicos”.

Aun así los postuladores de esta categoría conceptual no desarrollan una opinión
común. En efecto, dentro de esta conceptualización pueden encontrarse tres tipos de
posturas.

En primer lugar podemos encontrar la que se tiene como causa del
conocimiento; así se suele entender por conciencia una capacidad del ser humano que le permite conocer sus procesos psíquicos y los fenómenos que se pueden razonar. El
segundo modo de apercepción de la conciencia es el que se conceptúa como
consecuencia del conocimiento visto de dos formas; como conocimiento referido a
alguna realidad concreta que a medida que se hace más complejo y mejor elaborado,la
conciencia relativa a aquello que se conoce aumenta; y como conocimiento relativo a
una realidad concreta que, a medida que se va dominando, la conciencia, como
capacidad psíquica aumenta. De este modo se obtiene una mejor comprensión y
dominio cognitivo de la realidad. Por último, la tercera vía es la que considera la
conjunción de las dos anteriores. El resultado es idealmente, la evolución de la
conciencia alcanzada por y para la complejidad creciente de los conocimientos, es decir, proviene y se dirige, retroalimentativamente a un más completo y equilibrado manejo de un mayor número de realidades cognitivas a los fundamentos, los pormenores de los procesos y a las repercusiones del objeto de conocimiento.

  1. Conciencia como repliegue del ser sobre sí mismo:
    La conceptualizaciones al respecto se complementan en torno a la idea de
    centración. Para explicarlo podemos citar a Teilhard de Chardin, 1967:“Y ahora, cuando decimos conciencia expresamos al mismo tiempo, y no menos
    inevitablemente, la idea de repliegue y de estrechamiento de un ser sobre sí mismo.
    Ver, sentir, pensar, es actuar o experimentar como foco de convergencia para el
    abanico inmenso de cosas que radian en torno nuestro. Es estar centrado
    interiormente.”

    Equipara personalidad a espíritu y conciencia como “capacidad de visión”.
  2. Conciencia como origen de toda otra conciencia:
    N. Caballero (1979), la denomina conciencia primordial y la interpreta como un
    estar despiertos, como una capacidad de ver claramente. Cuando se aplica esa
    conciencia y uno se despierta y adquiere realidad entre su conducta y Dios, antes
    quien responde de ella, nace la responsabilidad y la conciencia moral.
    A nivel cósmico. P. Teirhan de Chardin (1984) entiende la conciencia como una
    clase de energía del universo que se asienta y desarrolla sobre sí misma, por una
    irreversible compliidad y elevación en todos los sentidos.
  3. Conciencia como “superconciencia”:
    Es compatible con todas las anteriores, es un estado superior de conciencia
    colectiva que alcanzará la humanidad cuando llegue el estadio “ultrahumano”. Sería
    la pluralidad de reflexiones individuales que se agrupa y se refuerza en el acto de
    una sola reflexión unánime.
    En mi particular concepción, la conciencia plena resultaría del conocimiento de
    las partes, de la visión de inconsciente, de todo lo que existe y es aunque no lo
    veamos, del individual y el colectivo que son el mismo, para desapegarnos de las
    partes sin detención en ninguna para continuar.

Sobre el amor.

Para finalizar únicamente hacer mención de lo único que facilita el crecimiento y
lo permite, que se manifiesta en conciencia real y aceptación total del devenir de la vida
y la muerte. Es lo único que nos queda después la batalla del todo junto con la
conciencia de la experiencia, lo que no se puede explicar y solo es, a saber, El Amor.

Muchos han teorizado sobre el tema, pero para poder explicar mi postura al
respecto, siempre con la duda pero con la confianza de que es lo que nos nutre,únicamente mencionaré a Gustav Jung en su libro Sobre el Amor. Y no aportaré
ninguna conceptualización más porque siento que no se puede explicar con palabras. De
todas las palabras escritas al respecto, por poetas y filósofos, psicólogos y personas
como madres y esposos o amantes, de las mías no escritas, concluyo que es la energía
vital que impulsa al crecimiento, a la felicidad y a la entrega, que no se reconoce con
objeto alguno, que es independiente y que se proyecta en un continuo presente.

“El amor se comporta como lo hace Dios; ambos se entregan al servidor más
valiente”
.
[Oc 10, 232] a saber, obra completa de Carl Gustav Jung, Trota Fundación
C.G. Jung, Madrid, 1999.

“Creo que lo mejor que puede hacer usted es comprender todo el problema del
amor como miraculum per gratian Dei, sobre algo acerca de lo cual nadie sabe nada a
ciencia cierta. Es siempre el destino, cuyas últimas raíces jamás desenterraremos. No
hay que dejarse confundir por las obras de Dios. Que el sublime absurdo o la absurda
sublimidad del acontecer nos sirva para el asombro de lo filosófico.”
[Cartas I, 274], a saber, Briefe 3 vols., Walter. Olten/Freiburg i. Br. 1972 s.

“El problema del amor se me aparece como una montaña monstruosamente
grande que con toda mi experiencia no ha hecho más que elevarse cunado
precisamente creía haberla casi escalado.”
[Cartas I, 60], idem.

Un Final.
Gustav Jung en Sobre el Amor:

“ Aquí se trata de lo más grande y de lo más pequeño, de lo más lejano y de lo más
cercano, de lo más alto y de lo más hondo, y nunca puede decirse una cosa sin la otra.
Ninguna lengua se encuentra a la altura de esta paradoja. Sea lo que sea que pueda
decirse ninguna palabra expresa la totalidad. Hablar de aspectos parciales es siempre
excesivo o demasiado poco, cuando lo que tiene sentido es solamente la totalidad. El
amor todo lo soporta y todo lo espera, no podría agregársele nada.[…]El ser humano
como parte no comprende el todo. Se encuentra sometido a él, depende de el y está
fundado en él. El amor es su luz y su tiniebla, cuyo final no alcanza a ver. El amor no
acaba nunca, tanto si se habla la lengua de los ángeles como si se persigue con rigor
científico la vida de la célula hasta su fondo más recóndito. Puede documentar el amor
con todos los nombres que están a su disposición, pero solamente se perderá en
infinitos autoengaños. Si posee un grano de sabiduría, rendirá las armas y llamará a lo
ignotum per ignotius, es decir con los nombres divinos. Esto constituirá una confesión
de inferioridad, imperfección y dependencia, pero a la vez un testimonio de su libertad
de elección entre la verdad y el error”

[Recuerdos, 356], a saber, Recuerdos, sueños, pensamientos, Seix Barral,
Barcelona, 1964.

Bibliografía.

  • JUNG, G.C. Sobre el amor, Mínima Trotta, Madrid 1998.
  • TALBOT, M. El Universo Holgráfico. Palmyra, Madrid 2007.
  • De la HERRÁN, A. La conciencia Humana. Hacia una educación Transpersonal, San
    Pablo, Madrid, 1998.
  • MASLOW, A. El Hombre Autorrealizado. Hacia una Psicología del ser. Kairós,
    Barcelona, 1995.
    ASSAGLIOLI, R. Psicosíntesis: Ser Transpersonal. El nacimiento de nuestro ser real.
    Conciencia Global, Madrid, 2000.
  • J. SAUNDERS, N. Los Espíritus de los Animales. Culturas de la Sabiduría. Madrid,
    1996.
  • GROF C. y GROF, S. La Tormentosa Búsqueda del Ser. Los libros de la liebre de
    Marzo, Barcelona, 1998.
  • REDONDO, R. Regresión o Trascendencia. Liebre de Marzo, Barcelona, 2006
  • JUNG, G.C. El contenido de la Psicosis. Paidós, Barcelona, 1990
  • DISPENZA, J. Desarrolla tu Cerebro. Palmyra, Madrid, 2008.
  • GROF, S. Cuando Ocurre lo Imposible. La liebre de Marzo, Madrid, 2008.
  • GROF S. GROF C. El poder Curativo de laCcrisis. Kairós, Barcelona, 1993.
  • De LEÓN DE WITT, C. Flujo de Vida. Pax México, 2002.
  • GROF, S. La Psicología del Futuro. La liebre de Marzo, Barcelona, 2002.

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