Después de la reunión de expertos de la ONU sobre Cambio Climático realizada en Paris Francia el 1 de febrero de 2007, se determinó que solo quedan 10 años para que entre todos podamos frenar la catástrofe ambiental y climática que se avecina, la responsabilidad NO es sólo de políticos y empresarios, así que lo que cada habitante de la Tierra haga en contra de estos fenómenos es clave para salvar el planeta, nuestras vidas y las de nuestras futuras generaciones.
Así es que manos a la obra, porque estas acciones y consejos SI hacen la diferencia:
1. EL AGUA: Consume la justa. Evita gastos innecesarios de agua con estos consejos:
¿Sabías que la extracción irracional de musgos y otras plantas en navidad, disminuye el agua que necesitamos, causa erosión y afecta el equilibrio natural de los bosques nublados y páramos?
Los musgos son importantes porque tienen un rol dentro de la dinámica de los bosques, como mantener la humedad, detener la erosión, interceptar la lluvia, absorber los contaminantes del aire y favorecer al desarrollo de muchas plantas y animales.
Acaba de hacerse público en Viena, durante una reunión de la Unión Geofísica, que, contrariamente a lo que se creía, continúa deteriorándose la capa de ozono que, situada a una altura de entre 25 y 30 kilómetros, nos protege de la radiación ultravioleta procedente del Sol, una radiación que entre otros muchos efectos puede dañar a la vista y a la piel, produciendo en ella cánceres, mal que está aumentando alarmantemente.
La voz de alarma se había dado ya en 1985, cuando se detectó en la atmósfera sobre la Antártida una rápida disminución de ozono, un, como vino en denominarse, gigantesco "agujero de ozono". Antes (1970-1974), los químicos Paul Crutzen, Mario Molina y Sherwood Rowland -que recibieron por sus investigaciones el Premio Nobel de Química de 1995- habían demostrado que compuestos formados durante procesos de combustión, así como los tristemente célebres clorofluorocarbonos (CFC), empleados como propelentes, podrían afectar seriamente al ozono atmosférico, iniciando procesos de destrucción que se mantendrían de manera automática.
Cada año desaparecen nueve millones de hectáreas de árboles. Bosques donde ejemplares milenarios han sido talados para convertirse en papel de usar y tirar. La deforestación sigue siendo uno de los grandes problemas ambientales, junto con el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
La mitad de los bosques que una vez cubrieron la Tierra, 29 millones de kilómetros cuadrados, han desaparecido, cerca del 78% de los bosques primarios ya han sido destruidos y el 22% que nos queda está en alto riesgo. Los factores que lo propician son la extracción abusiva de madera, la conversión de bosques a otros usos como la agricultura y la ganadería, la especulación, la minería, los grandes embalses, las carreteras, el crecimiento demográfico y el cambio climático. Un total de 76 países han perdido ya todos sus bosques primarios, y otros once podrían perderlos en los próximos años.
El cuidado del agua es cada vez más importante y juntos, con acciones simples y hasta divertidas, podemos hacer una diferencia real en favor de nuestro planeta.
Al ser ésta una Guía para las compras ambientales, asumimos que quien la utiliza es alguien interesado en el cuidado del ambiente. Antes de ir más lejos mencionaremos algo a lo que usted, lector (a), es susceptible de que le ocurra. La referencia es la siguiente.
Caminando por la calle hace unos días, al encontrarme fortuitamente con un viejo amigo, no dudamos en saludarnos amigablemente por tan largo tiempo de no habernos visto.
La breve plática (no podíamos extendernos mucho en ese momento) abordó lo usual: la salud, la familia, el trabajo... Cuando le dije que dedicaba una buena parte del tiempo al cuidado de la naturaleza, me dio a entender que el cuidado del ambiente -algo que él tenía en altísima estima- es algo que por necesidades de la vida no podemos atender y luego habló de nuestras disposiciones comunes en ese tono tranquilizador como si fueran predisposiciones no hacia la vida, sino al reumatismo, queriendo demostrarme -con cierta indulgencia- que eso, al final de cuentas, no mataba a nadie.
Es la actividad predilecta de muchas personas (tengan o no dinero), porque hoy se puede comprar a crédito (con las tarjetas), siempre y cuando los números de las susodichas no estén boletinados.
Deba, con el poder de su firma.
Antes las compras se hacían donde los comerciantes colocaban sus mercaderías a los lados de algún camino importante. Eran los mercados ambulantes (hoy emulados por los mercados sobre ruedas -aunque ciertos días no circulen). ¿Qué se vendía? Ropa usada (también algunas prendas eran nuevas), elementos para tejido, animales domésticos vivos, cueros, verduras y frutas multicolores, carnes, panes y pasteles, pescado. Entre los puestos también había algunos talleres de reparaciones. La gente se juntaba sobre los puestos y analizaba y elegía sus cosas dándoles la vuelta y preguntando por el precio.[1]
Comenzaremos por mencionar algunos ejemplos: las empresas ubicadas en el norte y en el sur de los Estados Unidos, causan la lluvia ácida que envenena los bosques canadienses y mexicanos respectivamente; los hindúes contaminan el Ganges, arruinando cultivos de arroz en Bangladesh; el adelgazamiento y desaparición de la capa de ozono en el polo sur (y más recientemente también en el polo norte) es causado por empresas ubicadas (por lo general) en los países tecnológicamente desarrollados; de la misma forma, los accidentes atómicos de Chernobyl en la ex URSS y el más reciente (el 30.09.1999) de Tokaimura, en Japón, perjudican prácticamente a todo el mundo.
En todos los casos anteriores, como en muchos otros más, el problema es ambiental, no comercial, aunque su origen parte de esquemas comerciales.
Por ello, con la pregunta que da el título a esta sección, entre las personas por liberalización del mercado y las ambientalistas, generalmente se desencadena un diálogo de sordos.
¿Quién nos puede orientar para hacer compras verdes?
¿Cómo aprender a comprar productos y servicios ambientales?
¿Y eso qué es? ¿qué quiere decir "compras verdes"? ¿dónde buscas productos verdes?... ¿en una verdería, en el mercado Juárez, en la sección amarilla, en un jardín?
Los productos verdes no aparecen al azar, ni le llegan a cualquiera, no se trata de ponernos listos y atentos a esperar a que aparezcan los productos ambientales.
Los productos ambientales, o verdes, no se buscan de golpe y porrazo, ni tampoco pasan como las muchachas bellas que se encuentra uno en la plaza de Veracruz. Lo que pasa es que uno ve lo que uno conoce, lo que uno está habituado a ver. Por lo general no vemos lo que ignoramos.
Para ver algo nuevo, todos necesitamos aprender algo nuevo, además el conocimiento y los hábitos son paulatinos.
Olvídate de los cupones de descuento, ignora las rebajas y ofertas y deja ya de comparar los precios de las cosas. Los precios son apenas un elemento (ni con mucho el más importante) para hacer tus compras ambientales. Ante la necesidad de competir, no siempre el proveedor más barato es el mejor proveedor, te pueden estar vendiendo algo muy barato, pero quizá sea algo que en lugar de beneficiarte tarde o temprano va a causarte un daño.
Muchas personas ya se han convencido de que al hacer sus compras, es más adecuado hacerlo conforme a sus valores y convicciones personales en lugar que de acuerdo al dinero que uno tiene en la bolsa. Sobre todo porque las empresas que anuncian sus productos en la televisión, en las calles, en las revistas y hasta en las computadoras, no siempre son tan veraces.
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