Revisión de las políticas de educación ambiental en Venezuela

Resumen

Siguiendo las directrices de la UNESCO (2010) en su compromiso de hacer valer la Educación como garantía para la construcción de un mundo futuro con mayores posibilidades para la continuidad de la vida en el Planeta, la presente investigación tuvo como objetivo primordial "Generar conocimientos y elementos teóricos producto del análisis crítico de las políticas de Educación Ambiental del Estado Venezolano en correlación con la conciencia ambiental manifestada por los docentes de educación media, que contribuyan a redefinir acciones más acordes con la realidad ambiental, local y nacional", en vista de que las políticas de Educación Ambiental a nivel del contexto venezolano no han logrado los objetivos y fines que se habían planteado como tampoco sus propósitos y alcances, ni se han producido los cambios urgentes y necesarios en cuanto a la disminución del deterioro y contaminación de la región, observándose que la mayoría de la población no asume conscientemente su responsabilidad ante la problemática ambiental, su riesgo y sus consecuencias, actuando de forma negativa sobre el ambiente, intensificando la crisis ambiental actual y restando posibilidades a la recuperación y el restablecimiento del entorno ambiental lo que tendrá repercusiones en el futuro. Este trabajo investigativo se enmarca desde la visión de los Paradigmas Sociocrítico y Ecológico y en los valiosos aportes de propuestas ambientalistas de teóricos como Eschenhagen (2003), González Gaudiano y Lorenzetti (2010), González y García (2011), entre otros. Se realizó una Investigación Cualitativa, constituyendo el escenario educativo sujeto de estudio la Escuela Básica Nacional "José Cortés de Madariaga", empleándose como método la Dialéctica y como instrumentos de recolección de la información la Entrevista a Profundidad. Uno de los hallazgos más importantes de este estudio es que el docente desconoce cuál es su rol dentro del proceso de ambientalización de la sociedad, del cual se desliga, además existe un gran desconocimiento sobre el significado de la dimensión ambiental el cual se reduce la percepción de esta dimensión a solo aspectos como el conservacionismo y el saneamiento.

Descriptores: Políticas de Educación Ambiental, conciencia ambiental, realidad ambiental, Dialéctica.

Abstract

Following the guidelines of UNESCO (2010) in their commitment to enforce the Education as collateral for the construction of a future world of greater possibilities for the continuation of life on the planet, the present study had as its primary objective "Generate knowledge and Product theoretical elements of critical analysis of the policies of the Venezuelan State Environmental Education in correlation with environmental awareness expressed by middle school teachers, who help redefine actions more consistent with the environmental, national and local, "given that Environmental Education policies Venezuelan context level have not achieved the goals and objectives that had been raised nor its purpose and scope, nor have urgent and necessary changes regarding the decrease of degradation and pollution in the region, observed that most people do not consciously assumes responsibility for environmental problems, their risks and their consequences, acting negatively on the environment, intensifying environmental crisis and subtracting possibilities for recovery and restoration of the environment which have repercussions in the future. This research work is framed from the perspective of sociocritic and Ecological Paradigms and the valuable contributions of theoretical proposals as Eschenhagen environmentalists (2003), Gonzalez Gaudiano and Lorenzetti (2010), Gonzalez and Garcia (2011), among others. Qualitative research was carried out, constituting the educational scenario study subject National Basic School "José Cortés de Madariaga", using as the Dialectic method and instruments of data collection to Depth Interview and Observation. One of the most important findings of this study is that teachers know what their role in the process of greening of society, which is detached, and there is great ignorance about the significance of the environmental dimension which reduces the perception these dimension aspects just as conservationism and sanitation.

Descriptors: Environmental Education Politics, environmental awareness, environmental reality, Dialectic.

Introducción

En este estudio se partió de la premisa de que si se quiere comprender la magnitud y alcance que representa la Educación Ambiental para la sociedad presente y futura, es necesario profundizar no solo en su conocimiento, sino en el valor que representa tanto en la realidad como en la existencia humana y en toda la biodiversidad del planeta.

El tema de la Educación Ambiental es prioritario de ser tomado en cuenta en las agendas de Estado de los países a nivel mundial, a fin de establecer las políticas y acciones pertinentes, acordes a la realidad existente, en vista de que un ambiente bien manejado por su población, integrado a su dinámica y funcionamiento, proporciona bienestar, servicios, alimentos, recursos, conocimientos y hasta tecnología con compromiso ambiental. Sin embargo, la mayoría de los países a nivel mundial se perfila por la opción industrial y tecnológica que, como en el pasado, generó todo el desastre ecológico, repitiendo el mismo error, acelerando los cambios ambientales que problematizan el rescate y restablecimiento de los ecosistemas y del planeta.

Cabe preguntarse entonces: ¿Ciertamente las políticas educativas, los planes, las acciones, los fines y la gestión ambiental de los países que presentan un alto grado de contaminación y deterioro, están encaminadas a rescatar, restablecer y formar a su población para que logren un conocimiento de su realidad ambiental?, ¿Las mismas les permiten alcanzar un grado de conciencia suficiente para asumir sus responsabilidades ambientales y cambiar su estilo de vida?, o por el contrario, ¿Todo se queda en propuestas maravillosas y ejemplares, que en su implementación pierden toda la buena intención de las políticas educativas, sin ningún efecto, cambio o inicio de procesos de concientización , comprensión e internalización de las realidades ambientales locales y nacionales, por parte de sus pobladores?.

Las respuestas a estas interrogantes parecen hacerse visibles, en parte, al observar el estado en que se encuentran los ambientes locales y regionales de los países subdesarrollados y más pobres del planeta, en ellos proliferan los problemas sociales y económicos que siempre han afectado a la humanidad como el hambre, la pobreza, la falta de servicios, el desempleo, la educación, entornos naturales dañados y contaminados (zonas mineras, espacio agrícola, bosques y costas).

Lo único que le proporciona divisas es la explotación de sus recursos minerales y naturales para afrontar su crisis socioeconómica, eso es a lo que la mayoría de los países apuestan actualmente, perfilándose por una economía sustentable, que en el fondo justifica el aprovechamiento de los recursos, bajo la cubierta prometedora de que se van a respetar y hacer uso racional de los mismos, cuando en realidad su explotación se intensifica agotándolos, posición que se tendría que examinar con detalle y contrastar con otras opciones más respetuosas de entorno natural aunque ello implique mayor cuidado, tiempo e inversión, como bien lo expresa Eschenhagen (2003 : 3) cuando refiere que "Dentro de este contexto homogéneo se fragua el discurso del desarrollo sostenible y la educación para el desarrollo sostenible, con lo cual se pretende amortiguar la dureza de las medidas políticas y económicas".

Son muchos los aspectos a revisar en relación a las políticas para la implementación de una Educación Ambiental efectiva, conocer bien el contexto, la realidad ambiental a escala mundial, regional y local, las posibles fallas que se han dejado de lado, reconociendo que hasta el momento, aunque estas políticas están bien formuladas a nivel de planificación y hasta de leyes y planes, no han logrado su propósito; esto se observa al caracterizar y tener conocimiento más cercano de la problemática ambiental no solo nivel global sino en nuestro día a día, lo que implica que hay que profundizar en el análisis de su correlación con el contexto sobre los cuales se formularon, donde es necesario chequear los objetivos y fines de las mismas, como también su implementación y evaluación. Si estos pasos no se han cubierto, si no se han evaluado las políticas aplicadas, la intensión y el sentido para lo que fueron creadas se desvanecen, quedando solo como propuestas interesantes que a corto tiempo perderán su vigencia.

Por otro lado se insiste en la participación y la formación de la conciencia ambiental, o sentido ambientalista del hombre, como eje central en la Educación Ambiental, que contribuirán a una actuación diferente de la población en relación a su contexto y entorno a lo que lo rodea sintiéndose incluido y como parte del mismo para que la participación sea efectiva, valiosa y beneficiosa para el ser humano que requiere de esa conciencia, en el caso ambiental, que la oriente, la defina y precise los fines e intenciones de su accionar y no se quede simplemente como una mera participación sin objetivos y alcances precisos y claros.

Políticas ambientales. Alcances y dificultades

El caso venezolano en cuanto a la Educación Ambiental y su problemática o realidad ambiental, presenta muchas características en común con los países subdesarrollados y el resto de las naciones latinoamericanas. Su condición monoproductora y capitalista implica, dentro del esquema de producción y mercado mundial, una condición muy específica de proveedor de recursos minerales, energía y de comprador de bienes y tecnologías que no se elaboran en el país, condición que no ha sido favorable para su desarrollo ambiental y el de sus políticas.

Por otra parte, el subdesarrollo ha traído consigo el consumismo, la concentración poblacional, el desempleo y la baja calidad de los servicios, entre los que se destaca el educativo; esto contribuye a acentuar la miseria y la marginalidad, condiciones que obstaculizan la búsqueda de superación de las necesidades y carencias, poniendo en peligro la estabilidad de sus gobiernos, su integración como Nación y su equilibrio ambiental. Tajes y Orellán (2001: 37), afirma que:

La potenciación del individualismo y la competitividad, reduciendo a las personas a la mera condición de consumidores, el predominio de la economía sobre la política, fomentando el adelgazamiento de los estados y de los organismos transnacionales, a lo que se une el silenciamiento de las naciones pobres, y la degradación ambiental, incluyendo la pérdida de diversidad natural y cultural que está generalizando estilos de vida insostenibles, son consecuencias de la globalización económica. Su resultado es la exclusión de millones de personas y de numerosas colectividades que no tienen garantizados sus derechos más básicos, condenándolas a situaciones de ignorancia, enfermedad, hambre o pobreza.

Quienes desarrollan las políticas y los planes conocen esa realidad, saben que tienen un contexto extremadamente complejo, donde cambiar a fondo el estilo de vida y los beneficios, que grupos pequeños obtienen de esa situación, no es conveniente para sus intereses particulares y sus compromisos políticos y comerciales con el exterior y las transnacionales.

Sustituir este status quo por uno ambiental que transforme las relaciones, distribución y uso de los recursos y beneficios, no es negocio para esos ejes de poder. Esa es una realidad, un contexto oculto que condiciona y se antepone a las políticas generadas en todos los países latinoamericanos. En concordancia con lo anterior, Tajes y Orellán (2001: 36), refieren que:

Existe, pues una estrecha conexión histórica entre los orígenes y el desarrollo de la crisis ecológica y los mecanismos más íntimos del sistema capitalista, con una ciencia puesta a su servicio. El modelo de crecimiento económico, aplicado por las sociedades occidentales desde la revolución industrial, es el que ha producido, en la segunda mitad del siglo XX, una degradación del medio que carece de precedentes.

Vemos que Venezuela para subsistir y obtener divisas para cubrir las necesidades nacionales, provee de energía, petróleo, estableciéndose una economía rentista y dependiente de la explotación de ese mineral, generándose cuantioso ingresos que todavía no le han proporcionado a la población bienestar y prosperidad, a pesar de no ser tan numerosa.

Por otro lado, es palpable que en las grandes ciudades venezolanas como en los campos y zonas mineras, donde se han intensificado las actividades económicas, comerciales, mineras, agrícolas y ganaderas, se han deteriorado y contaminado sus fuentes principales de recursos naturales para la sobrevivencia humana, debido a la intensividad y extensividad de esas actividades económicas, tanto en las urbes como en los campos y regiones mineras, situación que dibuja en varias zonas del país un panorama devastador por la afección de diversos ambientes y ecosistemas a todo lo largo y ancho de la geografía nacional.

A partir de algunos estudios realizados, en función de esta realidad planteada y de la actitud y comportamiento asumidos por la población venezolana ante el estado de deterioro de su ambiente, debido a su bajo nivel de desarrollo de conciencia ambiental, así como el uso inadecuado de los recursos del ambiente, la inefectividad de las políticas de protección del mismo y de formación de los individuos, se han podido sacar a la luz aspectos de suma importancia a la hora de investigar sobre el problema de la educación ambiental en nuestro país, además de establecer el nivel de los daños alcanzados en contra de nuestro ambiente.

Basados en estas investigaciones se puede concluir en primer lugar, que las políticas, planes ambientales, leyes y reglamentos instrumentados por el Estado no han logrado cambios significativos en la población venezolana, no se ven reflejados en la realidad, evidenciándose una crisis ambiental en aumento, como bien lo afirma López (2011:1):

Todos los esfuerzos se disipan cuando no existe una política ambiental nacional, que realmente abarque la realidad del país. Distintas opiniones incluyendo la mía aseveramos que no se ha construido una política ambiental como tal, si bien valen las iniciativas legislativas y constitucionales, no se considera que exista pues unos principios rectores en materia de gerencia ambiental que incluya conceptos básicos como lo es la protección, conservación, prevención pero sobre todo remediación del ambiente. Se debe acercar a la sociedad los preceptos constitucionales a través de resultados y planes efectivos que incluya lo social como factor determinante.

Así mismo, nos encontramos frente al hecho de son pocos los estudios realizados sobre Educación Ambiental a nivel regional, debido a que, como bien lo señala Encalada (2003) citado por González Gaudiano y Lorenzetti (2010:10)

"…persiste un desinterés en auspiciar investigaciones más profundas sobre la economía de la educación y la eficiencia y eficacia de estrategias, métodos y técnicas de educación ambiental".

Se observa entonces poco avance en lo que a Educación Ambiental a nivel investigativo en América Latina se refiere, lo que también nos compete, la escasa o ninguna existencia de programas de investigación al respecto, salvo experiencias aisladas y muy puntuales. Son pocas las instituciones que tienen un verdadero interés por el desarrollo de este tipo de trabajo, en vista de que no se incentivan estudios ni por parte de los Gobiernos ni de otros organismos encargados. En el caso de Venezuela, afirman González Gaudiano y Lorenzetti (2010: 10), que

"… hasta el momento solo se ha realizado una investigación que incluye algunos datos sobre la investigación de la educación ambiental (Ruíz, Álvarez y Benayas, 1999)… Así mismo, se encontró un muy bajo número de publicaciones en revistas científicas (sólo 6% del total)".

Por otro lado, en cuanto a los daños hechos al ambiente, es palpable que en las grandes ciudades de Venezuela, donde se han intensificado las actividades económicas, comerciales, mineras, agrícolas y ganaderas, se presentan altos grados de contaminación, y estas ciudades, que no producen servicios públicos ni se abastecen, requieren los recursos de otros lugares para sus pobladores, altamente consumistas y dependientes de los productos y bienes nacionales y extranjeros.

La pobreza que abunda en dichos lugares en condiciones precarias, recibe una educación que aunque ha aumentado en matricula alfabetizados y escolarizados, no forma al individuo a favor de su ambiente sino los socializa a favor del sistema capitalista, para su incorporación a la sociedad y al trabajo.

Estas condiciones no han cambiado a lo largo de los años, han agudizado el estado de su entorno ambiental y deteriorado los servicios públicos que no cubren con las demandas locales.

Con la escasa cultura de reciclaje que existe en Venezuela y el volumen de desechos que se generan en las ciudades, no se puede vaticinar para el presente y futuro del país, una situación favorable al respecto si no hay cambio inmediato y estructural de fondo que garantice un trato mejor del ambiente con respecto al tema de la basura.

En a la contaminación del aire, ha habido un avance al implementarse la medida de gasolina sin plomo y del tránsito automotor con gas, los cuales han reducido en gran parte las partículas contaminantes y los volúmenes de CO2 en el aire. Por otro lado la fauna y flora han sido fuertemente afectadas por las actividades industriales y urbanísticas de las áreas contiguas y limítrofes a las principales ciudades, zonas mineras y de alta explotación agrícola.

Con toda esta amenaza y las crecientes necesidades de servicios públicos, trabajo y vivienda, persiste el deterioro de entorno natural, además el Estado no satisface las demandas ni toma las previsiones para disminuir el impacto ambiental de las actividades económicas que se realizan en las urbes y zonas próximas a la explotación minera.

Es evidente que las políticas ambientales asumidas por el Estado venezolano no han logrado los cambios esperados en los ciudadanos, aunque la normativa legal presenta un gran avance en materia ambiental, en su implementación a nivel de los Ministerios del Ambiente y Educación, de la sociedad y de los estudiantes, sin embargo refleja profundos problemas que conducen a la perdida de la intención, finalidad y objetivos que aspiran dichas políticas. Es importante recalcar que a pesar de que en Venezuela se cuenta con una excelente normativa legal, los planes y objetivos de la Educación Ambiental se diluyen todos a nivel de su implementación por parte de los docentes.

Algunos estudios y trabajos en función al papel del docente en este aspecto, señalan desconocimiento por parte del mismo de lo que es realmente la Educación Ambiental, su aplicación inadecuada y desligada de la realidad local y nacional. Esta situación persiste a pesar de algunas iniciativas de formación a través de la implementación de talleres para los docentes promovidos por los Ministerio del Ambiente y de Educación, mismos que no han tenido continuidad, refuerzo ni revisión. Es prioritario formar y concientizar a los docentes de lo importante, fundamental y necesario que es adquirir esa conciencia ambiental y su función ambientalista, en la que ellos deberían estar comprometidos y claros.

La educación ambiental, papel de conciencia y participación

La educación ambiental es concebida como un proceso formal, no formal e informal que tiene como finalidad principal, restituir y recuperar los entornos naturales, sociales, culturales y políticos, mediante la profundización de su conocimiento, creación y optimización de las condiciones fundamentales para su conservación y perfección, de tal manera de superar por siempre la resistencia, ignorancia, consumismo, explotación y maltrato, a que se sigue exponiendo el ambiente por la acción inconsciente e irresponsable del hombre, que impide sentar las bases y el establecimiento de una ciudadanía, valores y cultura ambiental, que garantiza el futuro de las generaciones venideras y una calidad de vida, en la que siempre la naturaleza a participado responsablemente, desde millones de años; faltando el ser humano a su compromiso, deber y responsabilidad en la concreción del proyecto evolutivo y ambiental del planeta, el cual le permitirá convivir en respecto, paz y armonía, en un mundo más justo de equidad, respeto y valorización del ser humano y de su entorno natural, superando las limitaciones que han impedido su concreción.

En lo antes descrito respecto al significado de la educación ambiental se recoge toda una propuesta compleja donde se indican los elementos que han frenado la evolución del proyecto ambiente y la necesaria demanda al ser humano por su irresponsabilidad para con el mismo, siendo el fin primordial de la educación ambiental el de formar al individuo en su responsabilidad ambiental, en su compromiso con la vida y el futuro que tiene en sus manos evitando retroceder y caer en las practicas explotadoras, consumistas y saqueadoras de los recursos y bienes creados para satisfacción y felicidad del hombre.

Con todo esto se pretende pasar de un hombre dependiente y alienado bajo un sistema de explotación, a un hombre libre y autoresponsable de sus actos, con conciencia ambiental que le permita superarse y disfrutar de los beneficios que le proporcionara la vida ambiental, que hoy en día, algunas naciones del planeta están disfrutando.

Por tanto, se insiste en la participación y la formación de la conciencia ambiental, o sentido ambientalista del hombre, como eje central en la educación ambiental, que contribuirán a una actuación diferente de la población en relación a su contexto y entorno a lo que lo rodea sintiéndose incluido y como parte del mismo para que la participación sea efectiva, valiosa y beneficiosa para el ser humano que requiere de esa conciencia, en el caso ambiental, que la oriente, la defina y precise los fines e intenciones de su accionar y no se quede simplemente como una mera participación sin objetivos y alcances precisos y claros.

Las diferentes actividades que se han desarrollado en función a la participación de la población, en el aspecto ambiental, generalmente se reducen a actividades y acciones muy especificas, como limpieza, mantenimiento, siembra; que aunque forman parte de otras más complejas e importantes no ayudan al individuo, estudiante o trabajador a comprender el sentido y alcance que tiene al ambiente en la vida del ser humano.

Eso no es en el fondo participación ambiental, se podría mas hablar de higiene y saneamiento que de restitución del entorno ambiental, con sentidos diferentes a cada actividad y con objetivos que no se correlaciona, ya que lo que se persigue es que el ser humano se dé cuenta y comprenda lo que el ambiente le proporciona mas allá de que lo limpie por verlo bonita. Es por todo esto que la participación ambiental no se debe confundir con otros aspectos de la vida del ser humano que corresponden a otras actividades y no ambientales propiamente dichas.

En cuanto a la conciencia ambiental, su papel en la educación ambiental es fundamental, mas cuando se sitúa en un proceso más allá del conocimiento, entra en la comprensión de lo que se conozca, en el caso del ambiente podemos haber estudiado para un examen de ambiente, mas eso no es suficiente para haberlo comprendido y saber su significado y lo que él representa, se requiere de reflexión de ese conocimiento, para que se comprenda y pase a internalizarse como parte de la persona, de su pensamiento.

La conciencia ambiental para que emerja en la persona requiere de un conocimiento suficiente, claro, critico y no superficial o elemental. Requiere aunque no sea científico, como el caso de culturas ancestrales que sea reflexionado, interpretando como ellas la hicieron, en el caso de la naturaleza y llegaron a apreciarla y valorarla por lo que representaba y les daba en su vida.

De eso se trata la conciencia de un saber más a fondo de las cosas hechos o situaciones, que le permita a la persona dilucidar, ahondar, interpretar en el caso del ambiente, de su problemática y, lo que él es y representa, de allí la diferencia que se establece en la población, los diferentes tipos de conocimientos los cuales no son suficientemente comprendidos incluso en muchas personas, es muy simple o hasta desconocido y confuso, eso no le permite a la persona alcanzar la comprensión del conocimiento ambiental y menos tener conciencia del ambiente.

Materiales y métodos

Se realizó una Investigación Cualitativa, constituyendo el escenario educativo sujeto de estudio la Escuela Básica Nacional "José Cortés de Madariaga", empleándose como método la Dialéctica y como instrumentos de recolección de la información la Entrevista a Profundidad.

Con la intensión de involucrar a los propios actores en el diagnóstico de su problemática ambiental, se hizo una invitación a los docentes de Bachillerato de la mencionada Institución para que participaran en la investigación respondiendo a esta invitación 19 profesores de las diferentes asignaturas de una población de 38, de ambos sexos y diferentes edades; siendo el objetivo primordial en este estudio el "Generar conocimientos y elementos teóricos producto del análisis crítico de las políticas de Educación Ambiental del Estado Venezolano en correlación con la conciencia ambiental manifestada por los docentes de educación media, que contribuyan a redefinir acciones más acordes con la realidad ambiental, local y nacional".

Discusión y conclusiones

La información suministrada por los docentes en las entrevistas realizadas muestran que los mismos tienen un conocimiento limitado sobre lo ambiental así como también poca vinculación con las actividades ambientales, no indican compromisos ni responsabilidades con acciones específicas de tipo ambiental, no se observa una identificación ni preocupación significativa que los lleve a participar e involucrarse en los asuntos ambientales de la realidad local y nacional.

Los entrevistados presentan sus argumentos de una manera muy intelectual en base a los conocimientos obtenidos en su vida y su profesión docente, dando un mayor peso a la problemática ambiental y sus consecuencias desde la perspectiva del entorno natural pero no parecen haber internalizado concientemente el peligro que la crisis ambiental representa para la vida humana y plantetaria; saben acerca de la contaminación, el deterioro y destrucción de los ecosistemas, el problema de la basura y reconocen las fallas en las medidas de saneamiento, a pesar de ello no manifiestan interés por asumir un grado importante de compromiso, ni de participación en actividades significativas a favor del ambiente.

Todo parece indicar que no es efectiva la visión ambiental y la política asumida hasta ahora para la creación de las condiciones básicas para que se desarrolle una capacitación ambiental de calidad y con conciencia, y aunque hay buenas propuestas ambientales de parte del Estado Venezolano, nuestro sistema educativo falla en la práctica, ejecución e instrumentación de esas políticas, así pues la Educación Ambiental queda supeditada a la aplicación de algunas actividades aisladas como por ejemplo la celebración del Día de la Tierra o a algunos temas relacionados con asignaturas como la geografía en donde se le asigna a los estudiantes la realización de un trabajo escrito o la elaboración de una cartelera.

Esta contradicción es propia de las sociedades subdesarrolladas y dependientes de la región, quienes presentan una explotación severa de su entorno natural y social, un ambiente en alto riesgo de desaparecer o perder sus potencialidades para la asegurar la sostenibilidad y calidad de vida de la población.

El saqueo externo e interno histórico y cultural al que ha sido expuesto el entorno natural y social de la Región no ha cesado, así mismo los recursos naturales y mineros con que cuenta es una tentación para las transnacionales y los gobiernos locales, lo que no es nada prometedor para el futuro próximo en la realidad latinoamericana. Se puede afirmar que el problema ambiental que originalmente era físico-natural y sociocultural, pasa a un plano de crisis existencial, de valoración de la vida y de lo vivo la parece haber perdido respeto e importancia para el ser humano.

Por otro lado, educar ambientalmente para lograr que los individuos desarrollen una conciencia ambiental, así como el valor por la vida y el ambiente requiere del ejemplo del que educa (familia, docentes, etc.), siendo consistentes entre lo que se dice y el cómo se actúa. Un error frecuente es el dar por hecho que los valores ambientales son conocidos y no necesariamente es así, tampoco puede pretenderse que serán asimilados a través de eventos aislados como una clase de geografía o un tema sobre la contaminación, para transmitir los valores ambientales debemos vivirlos, eso nos humaniza, nos da credibilidad, invita a otros a respetarlos pues se destaca la importancia vital que tienen, Siguiendo a Franco Ortiz (2008:2), podemos decir que

"los valores no se enseñan independientemente del resto de cosas, ni a través de grandes explicaciones o dando una lista con aquello que consideramos correcto y lo que no …Los valores se transmiten a través del ejemplo práctico, a través de la cotidianidad, de nuestro comportamiento en el día a día".

Para precisar una correcta política socioambiental se considera imprescindible la participación activa del Estado, el sector privado y de la sociedad civil, quienes de manera comprometida se planteen la búsqueda de una visión compartida para la resolución conjunta de problemas ambientales locales y regionales, la elaboración de un nuevo contrato social por el ambiente y la promoción desde la Escuela de las buenas prácticas ambientales a través de proyectos colectivos (familia, ambiente, comunidad), así como planes de acción, construidos desde los propios actores, a través de los cuales identificar y clasificar los problemas socioambientales encontrados a nivel institucional y de las comunidades en donde juega un papel fundamental la Educación Ambiental, a fin de ayudar a las personas a desarrollar mayor sensibilidad, conciencia y comprensión hacia el ambiente, sentido de pertenencia a la totalidad de la vida, a adquirir valores ambientales, a sentir la corresponsabilidad y un profundo interés por su entorno socioambiental de tal manera que se sientan llamadas a participar activamente en el mejoramiento y el cuidado del ambiente.

De igual manera es menester destinar programas, con los respectivos recursos, que incentiven la investigación para la recuperación de ecosistemas, el reciclaje de residuos, la prevención y la protección ambiental, la preservación de la vida y de lo vivo, entre otros, además de un sistema de evaluación y seguimiento para esos programas, planes y proyectos planteados.

Referencias bibliográficas

  • Eschenhagen, M.L. (2003). El Estado del Arte de la Educación Ambiental y Problemas a los que se está enfrentando. Publicado en las Memorias del II Encuentro Metropolitano de Educación Ambiental, en Toluca México. Noviembre 2003
  • Franco O., I. (2008). Qué son los valores y por qué son tan importantes en la educación. La Hoja del Almendruco. Año X– Núm. : 80 Marzo. C.E.I.P. Los Almendros. Comisión Proyecto Armonía. Madrid.
  • González G., E. y Lorenzetti, L. (2010). Atisbando el estado del conocimiento de la investigación en Educación Ambiental en América Latina. Revista Sustentabilidades Nº3. Santiago de Chile.
  • Informe del Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela sobre los ODM (2010).
  • López, A. (2011). Una política ambiental para Venezuela. Artículo de Opinión. El Universal. Caracas-Venezuela. english.eluniversal.com › Opinión.
  • Tajes, M. y Orellán, M.D. (2001). Ciencia y Educación Ambiental. Centro Nacional de Educación Ambiental. Galicia, España.

Si te gustó este artículo, suscríbete aquí:

Suscríbete gratis a nuestra revista.

 

Importante: Recuerda responder el correo de confirmación que te va a llegar en unos minutos para activar tu suscripción!

No te quedes fuera:

P.D. Tu suscripción es segura y puedes cancelarla en cualquier momento.

Speak Your Mind

*