1.6 Principales polos de consumo mundial de café

Los tres principales países compradores de café, Estados Unidos, Alemania y Francia han representado durante los años cafeteros 1980/81 a 1988/89, el 54% del consumo mundial.

Si a estas naciones se suma el consumo de Japón e Italia, para los años 1989/90 a 1994/95 representaron más del 70% de las importaciones mundiales. De aquí la importancia de describir algunas de las principales características de tres polos: Estados Unidos, la Unión Europea y Japón.

 

Estados Unidos.

El mercado estadounidense es el primero del mundo en cuanto a la demanda del aromático con un consumo de café tostado para 1997 de 17’550,000 sacos de 60 Kilos. [1] Esta situación dentro del mercado internacional proviene aproximadamente de los años 50’s, teniendo su cúspide en 1962 con 24,519,386 de sacos, para luego disminuir lentamente (en 1981 16’000,000 y en 1994 17’180,000), aunque hasta hoy mantiene la primacía en el mundo. Aquí también cabe señalar que este país es un importante reexportador del aromático ya procesado.

La tendencia decreciente de la demanda en los EUA se aprecia aún mejor tomando en cuenta el consumo per cápita por día debido a que las importaciones totales anuales muestran cifras constantes, explicables por el crecimiento poblacional: el consumo en los EUA tuvo su año pico en 1962, con 3.12 tazas/día/persona. En 1980, este consumo era de 2 tazas, en 1985 de 1.9 tazas y en 1988 de 1.67 tazas. Esta disminución se debe al efecto de la competencia intensiva de otras bebidas junto con las campañas anticafé en el ámbito de la salud. [2]

Para ejemplificar lo anterior, baste hacer una comparación entre el consumo de café y refresco de Estados Unidos entre 1970 y el año 2000. Así, en la década de los setentas el consumo de café era de 136.27 litros anuales per cápita frente a 87.06 litros de refresco; para el año 2000, estas cifras han cambiado notablemente, teniéndose un consumo de café de 64.35 litros de café por año frente a 200.62 litros de refresco en el mismo periodo. [3]

La composición de sus importaciones también ha cambiado; la participación de los suaves colombianos y de los no lavados (de Brasil) disminuyó, en tanto que los otros suaves (de México y América Central) y robusta (Sudeste de Asia), crecieron. Sus principales abastecedores en 1996 fueron: México (21% de las importaciones, con un valor de $473 millones de dólares), Colombia (19% y $421 millones), Guatemala (11% y $248 millones), Brasil (11% y $245 millones), Indonesia (5% y $120 millones), Vietnam (5% y $108 millones) y el resto del mundo 28% con ganancias por 622 millones. Para 1997, con un consumo anual de 3.72 kilogramos de café per cápita, los estadounidenses se encuentran dentro de los países desarrollados menos consumidores de café. [4]

 

La Unión Europea.

Los países de la Unión Europea, en conjunto, se han convertido en las últimas tres décadas en los principales soportes del consumo mundial, con más del 40% de las importaciones. El consumo total de café en Europa ha crecido con una taza promedio de un 3.8% por año en el periodo de 1986 a 1991, siendo los principales países importadores Alemania, Francia e Italia. En Inglaterra también ha empezado a aumentar la demanda de café debido principalmente a que los jóvenes están reemplazando su consumo de té.

A semejanza de lo que sucede en Estados Unidos, los niveles actuales de consumo han disminuido en varios países europeos, sobre todo debido a los elevados precios al detalle, a la disminución de los ingresos de los consumidores, a los cambios de preferencias de los jóvenes en materia de bebidas y a veranos excepcionalmente calurosos. Entre estos países figuran Alemania, Bélgica/Luxemburgo, Dinamarca, Francia y los Países Bajos.

En el número de octubre de 1995 del Coffee Report de F.O. Licht se estimó que el consumo total de Europa Occidental podía haber disminuido en más de 2 millones de sacos en 1994/95, equivalentes a algo más de un 5%, en relación con 1993/94, y se preveía que el consumo difícilmente se recuperaría hasta el fin del decenio de 1990. [5]

No obstante lo anterior, debemos reconocer que Alemania es el consumidor más importante de la región y segundo en el planeta, realizando el 15% de las importaciones mundiales. Este país compra sobre todo cafés del tipo suaves (colombianos y otros) y los arábigos no lavados, con la peculiaridad de que reexporta, después de tostar, aproximadamente una cuarta parte de sus importaciones, convirtiéndose, con más de 3 millones de sacos, en el sexto exportador del mundo. [6]

La demanda germana se ha visto incrementada con la incorporación de la ex-República Democrática Alemana, lo que ha fortalecido la tendencia de crecimiento de la misma, ya que durante el periodo de 1980/81 a 1988/89 tuvo una Tasa de Crecimiento Media Anual (TCMA) del orden de 3.38%, mientras que Francia experimentó en ese lapso una TCMA de 0.5%, mostrando así un virtual estancamiento de consumo. [7]

 

Japón.

En contraste con los dos ejemplos anteriores, Japón ofrece una contratendencia en el consumo del aromático: allí donde la demanda era casi inexistente hace 20 años (200,000 Qq. al año), se presentó un aumento del 5% anual, ocupando actualmente el quinto lugar [8] de los países importadores, aunque otros autores lo sitúan como el tercer importador mundial, después de los Estados Unidos y Alemania, superando, incluso, a Francia e Italia. [9] La demanda de este país está compuesta mayoritariamente por cafés arábigos no lavados y robustas, aunque también se importa en menor escala café del tipo otros suaves.

Sólo en septiembre de 1998, Japón importó 512,456 sacos, lo cual es ampliamente mayor a las importaciones de ese mismo mes un año antes, que fueron de 387,099. Con ello, para 1998 se habían importando en total 4’302,000 sacos. Sus importaciones totales en 1997 fueron de 5’476,000 sacos. Sus principales proveedores en orden de importancia son Brasil, Colombia e Indonesia. [10]

[1] F.O.Licht, International Coffee Report; Londres; enero de 1999, Vol. 13, No. 14; pág. 200

[2] María Cristina Renard, op. cit.; pág. 66

[3] Cifras tomadas de Oxfam Internacional; op. cit.; pág. 19

[4] Cifras tomadas de Best Investments: “Daily Coffee Newsletter”, en

[5] UNCTAD/OMC – CCI; Suplemento; op. cit.; págs. 28-29

[6] Vinicio H. Santoyo Cortés et al; op. cit.; pág. 11

[7] Darío Betancourt Aduen y Jorge López Arévalo; op. cit.; pág. 21

[8] Cristina Renard; op. cit.; pág. 66

[9] Ibídem; pág. 11. Véase también a Darío Betancourt Aduen y Jorge López Arévalo; op. cit.; pág. 21

[10] Cifras tomadas de F.O. Licht; op. cit.; pág. 198

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