El cuadro de mando integral

El cuadro de mando integral o CMI surgió de un estudio realizado por David Norton, Director general de Nolan Norton, y Robert Kaplan como asesor académico. El punto de partida fue la crítica por la fuerte orientación financiera existente en los sistemas de gestión de EEUU. Se reunieron con bastantes empresas bimestralmente a lo largo [...]

El Colegio Electoral, una elección indirecta

Existen dos formas de elegir a los representantes del poder Ejecutivo de un Estado, la directa e indirecta, que gozan de la preferencia de unos u otros. Por ejemplo, en México la elección es directa, esto es por medio del voto popular emitido en una boleta que es contabilizada de manera individual dentro del total [...]

La investigación científica como medio de defensa

En la actualidad todo país que no cuenta con una sección encargada de investigación y desarrollo dentro de su orgánica gubernamental, tiene un hoyo en la bolsa, porque esto representa una de las mayores debilidades del desarrollo sustentable. En consecuencia, si esta situación se transporta al ámbito de defensa nacional, la seguridad queda endeble; ya [...]

Desigualdad y Desarrollo

Introducción En el año 2000, "líderes de 189 países del mundo establecieron un conjunto de objetivos a largo plazo para liberar a una gran parte de la humanidad de la pobreza extrema, el hambre, el analfabetismo y las enfermedades. Se fijaron metas para lograr la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de la mujer, [...]

Primera evaluación del programa Starbucks Rewards en México

A pocas semanas de haberse lanzado el "programa de lealtad" de la mayor cadena de cafeterías en México y el mundo, decidimos publicar una breve evaluación para llamar la atención a importantes fallos en la implementación de esta campaña en México. La gota que derramó el vaso Haciendo constar que desde hace varios años compro [...]

Funcionamiento del Congreso de los EUA

El entendimiento y comparación de la formas de actuar de otras naciones en el plano legislativo, permite tener puntos de referencia para incorporar lo mejor de otros mundos al sistema propio. Como se sabe, algunos sistemas legislativos han demostrado ser mucho más estables que otros, por ello para el presente artículo tomaremos como base el [...]

Vecindarios Caminables

Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (2009), un vecindario caminable es un lugar donde las personas de todas las edades y habilidades pueden disfrutar diariamente de caminar, correr bicicleta y de otros ejercicios. Estos lugares son planificados y diseñados para que las personas puedan caminar libremente a sus destinos deseados, [...]

Nicaragua: historia de inmigrantes. De dónde eran y por qué emigraron

Todos los países han sido producto, temprano o tarde, de inmigrantes, especialmente los países americanos.

Las mayor parte de los científicos coinciden que el hombre americano vino originalmente del Asia, pasando por el estrecho de Bering, cuando era tierra sólida debido a la extensión de sus playas, porque gran parte del agua estaba convertida en hielo y concentrada en grandes témpanos, dejando amplias regiones con tierra sólida donde podían caminar y cazar.

El hombre fue caminando hacia el sur del continente en diferentes épocas, hasta llegar a Centro y después a Sur América.

En Nicaragua, la primera migración fue de los cazadores de grandes mamíferos como el bisonte y mamut, y de conchas marinas hace más de 3,000 años (huellas de Acahualinca, restos en Monkey Point)

Posteriormente pasaron por este pais provenientes del centro de México migraciones de origen Chibcha, hace más de 2000 años, que podrian ser los chontal-matagalpas.

Del valle del Orinoco en Sur América subieron grupos que luego formaron los Miskitos, Sumos y Ramas. De California y de Guerrero en México, bajaron los Subtiavas o Maribios, parientes de los Hokanos. De Chiapas, los Chorotegas o Mangues, y finalmente del valle de Anahuac llegaron en tres oleadas difrentes durante los siglos VIII, XIII y principios del siglo XV los Nahuas.

Nombres originales de indígenas

A esta fecha nos han quedado apellidos de origen chorotega como Potoy, Ticay, Potosme, Ñurinda, Ñamendi, Macauche, Pupiro.

Algunos nombres de origen de la lengua matagalpa fueron rescatados por el fraile mercedario Juan de Alburquerque en 1608, asi tenemos nombres de varones como: Alcio, Cobo, Catani, Calxi, Cachca, Ataci, Guati, Yalatina, Taguan, Lorlot, Ciplat, Cuhili, Maisa, Coro, Cuclat, Guanquio. Balaxo, Cipta, Guatuco, Guavinaca, Terel, Laocao, Alnaco, Cayagna, Coxcaton, Juguan, Atci, Ulque, Gua, Uca, Singna, Caija, Cayna, Cicibi, Momo, Bairin, Antres, Iocon. Y nombres de mujeres como: Umanca, Buyna, Rin, Olopo, Caris, Tiguit, Grupat, Vinda, Lala, Guacopia, Bilgit, Ciquipaqui, Paincocot, Dicana, Yalja, Talagual, Lerripe, Yara, Yarapacay, Gualabo, Suc i, y Gucaro (Germán Romero. Las Sociedades del Atlántico de Nic., p.254)

Democracia: Mito, realidad y perspectivas

La democracia, como forma política contemporánea, se nos presenta ideológicamente como un hecho, como la forma más justa de organizar el poder en función de los derechos y libertades individuales, sin embargo, como toda forma política, esconde y disimula las formas de dominación, inequidad y explotación vigentes que estructuran la sociedad. Los "ritos" que acompañan esta construcción ideológica -como las elecciones- pretenden ser mucho más de lo que en realidad implican en cuanto a participación popular en el poder. Un análisis correcto de nuestro sistema político no puede hacerse sin desentrañar la lógica que acompaña a su origen pues los regímenes políticos, como el ave fénix, muestran su verdadera naturaleza en sus orígenes y en su final.

En función de circunscribir acotadamente nuestro régimen democrático podemos decir que, en la cultura occidental , las primeras décadas del SXX marcan la irrupción cada vez más formalizada de los sectores populares organizados en la arena política, fenómeno que es catalogado en la categoría genérica de "democracia" o socialismo, aunque este último no será tratado en este ensayo por razones de espacio. Esta irrupción se da en un contexto político más amplio que es el de los Estado-Nación que diferencia profundamente cualquier régimen de los últimos 3 o 4 siglos de los regímenes anteriores o extraños a la órbita de la cultura occidental. Estos Estado-Nación se estructuran bajo la influencia y expansión de la economía mercantil-capitalista que requiere para su desarrollo y reproducción de un marco jurídico-político homogéneo y favorable dentro de un espacio vital, entendido como geografía y población, que utiliza para desenvolverse. Esto implica que la lógica de los Estado-Nación no pueda deslindarse de los intereses generales del capital al menos en sentido abstracto más allá y a pesar de los conflictos y diferencias entre distintos sectores del capital . La existencia de antecedentes de irrupción de las masas como las revueltas de hambre en la era de las monarquías absolutas, las secciones parisinas durante la revolución francesa, el movimiento comunero, la forma de democracia directa en algunos cantones suizos o en los pueblos y ciudades norteamericanas del S.XIX, son excepciones que confirman lo novedoso del S.XX desde el momento en que todos estos ejemplos se produjeron en circunstancias de debilidad de los gobiernos nacionales y fueron sinónimo, para los contemporáneos, de anarquía, desorganización y debilidad institucional.

Debate sobre la participación en las ganancias en Argentina

Desde la Revolución Urbana la civilización ha reunido, entre otras cosas, dos aspectos en su estructuración: la jerarquización social y la explotación del trabajo de las mayorías por parte de unas minorías. Esta característica ha sido estudiada desde diversas disciplinas y por notables pensadores durante toda la historia de la civilización pero particularmente a partir del Iluminismo con el nacimiento de las ciencias modernas. La justificación de ambos aspectos, en cada época, estuvo construida sobre elementos ideológicos que resultan extraños o incluso absurdos al observador ajeno a dichas culturas tanto si fueron contemporáneos como, más aún, si vivieron luego de que las mismas sufriesen grandes cambios. La abolición de la servidumbre, de la esclavitud moderna, de la opresión de género o de casta fue vivida por sus contemporáneos como un proceso de liberación que implicó fuertes resistencias por parte de las estructuras y personas que se beneficiaban de estas formas de explotación; pero también implicó un profundo debate y construcción ideológica dentro de una cultura que debía repensarse y liberarse de prejuicios que habían sido naturalizados. Estos prejuicios o preconcepciones parecían tan naturales anteriormente que resultaba absurdo cuestionarlos, tan absurdo como resultó a las generaciones sucesivas el hecho de su mera existencia; esto nos habla de la fuerza que tienen nuestras creencias sobre nuestra percepción de la realidad.

El Capitalismo se construyó durante estos dos siglos sobre los mismos mecanismos de jerarquización y explotación del trabajo; para los observadores de sus orígenes, entre los que se destaca Karl Marx, la explotación brutal del trabajo que implicó su desarrollo resultaba absurdamente inhumana y muchos se preguntaron qué desenlace traería y cómo podrían pensarse estos sucesos para introducirlos en la óptica evolucionista de la humanidad en camino hacia un futuro perfecto que el Iluminismo había preconizado y que los logros materiales e ideológicos obtenidos secundaban. Justamente Marx intuyó una creciente contradicción entre el aumento de la productividad humana y, por ende, de la capacidad de riqueza material per capita de la civilización, y la explotación –para su óptica– crecientemente feroz del trabajo. Esta intuición y el espíritu evolucionista de época le llevó a prever una revolución liderada por las mayorías desposeídas en un mundo materialmente rico que instaurarían este futuro idílico que desde el Iluminismo parecía inevitable. El Capitalismo enfrentó, desde entonces, sucesivas crisis alimentadas, si se me permite simplificar, por la contradicción entre los procesos de concentración de riqueza y la necesidad de los mercados de expandirse para continuar creciendo. Durante estas crisis los más golpeados evidentemente fueron siempre las mayorías explotadas que se vieron movidas, para subsistir, a abandonar su resistencia pasiva y buscar activamente alterar los procesos sociales en pos de mejorar su condición; en este contexto, como siempre que el imaginario de lo cotidiano se resquebraja, surgieron nuevas perspectivas sobre el orden social que se alimentaron de las experiencias de las generaciones precedentes. Muchos de los protagonistas de estas crisis pensaron que las muchedumbres movilizadas eran el preludio del movimiento revolucionario que Marx había previsto y en parte lo fueron pues muchos de identificaron con su "profecía" aunque, hasta el momento, no surgió nunca la forma política por él descrita: el comunismo.